La declaración de la renta nos ofrece la oportunidad de ayudar a la Iglesia, marcando con una crucecita la correspondiente casilla del impreso
Queridos
hermanos y amigos: Desde comienzos del mes de abril, los españoles estamos
convocados de nuevo a presentar la declaración de la renta. Así contribuimos,
cada uno en proporción a sus ingresos, al bien común y al mantenimiento de los
servicios públicos esenciales. Cumplir honradamente con esta prescripción legal
es un deber de todo buen ciudadano. Para nosotros los cristianos es un deber
moral y de conciencia. Con nuestra contribución económica justa y veraz,
hacemos posible que los bienes y servicios lleguen a todos, también a los más
pobres, que de otro modo no podrían acceder a las prestaciones públicas
indispensables.
Como
bien sabéis, la declaración de la renta nos ofrece la oportunidad de ayudar a
la Iglesia, marcando con una crucecita la correspondiente casilla del impreso.
Con ello, expresamos nuestra voluntad de que el 0,7% de la cantidad con la que
contribuimos al Estado se destine a la Iglesia católica. En este sentido es
conveniente recordar que poner la crucecita no significa pagar más. Debemos
hacerlo incluso en el caso de que nuestra declaración resulte a devolver.
Hay
que advertir además que podemos marcar simultáneamente la casilla destinada a
“otros fines sociales”, opción totalmente recomendable. En este caso son las
ONGs para el desarrollo las destinatarias del mismo porcentaje que percibe la
Iglesia. Entre ellas se encuentran muchas organizaciones católicas, que
trabajan al servicio de los más necesitados, como Cáritas o Manos Unidas.
Hay
muchas razones para tomar muy en serio esta responsabilidad. La Iglesia nos
ofrece los bienes de la salvación, la vida de la gracia, el sacramento del
perdón y el pan de la Eucaristía. Ella nos permite formarnos, vivir nuestra fe
como familia y es el lugar natural de nuestro encuentro con el Señor. La
Iglesia, por otra parte, contribuye grandemente al bien común de la sociedad,
pues genera cohesión social, cultura y educación; favorece el desarrollo
verdadero de las personas, es fuente de valores como la solidaridad, la
justicia y la convivencia pacífica y es además escuela de ciudadanos buenos y
honrados.
Es
verdad que es el Señor quien sostiene a su Iglesia, pero ha querido contar con
nuestra colaboración. Nuestra Diócesis necesita medios económicos para cumplir
su misión evangelizadora, para retribuir modestamente a los sacerdotes,
mantener los Seminarios, la Curia y los organismos pastorales, ayudar a las
misiones, servir a los pobres, a los enfermos, a las personas que viven solas,
a los jóvenes, a los niños, a los ancianos y a las familias. Necesita también
recursos para cuidar su rico patrimonio artístico y para construir nuevos
templos.
Pido
a los sacerdotes que comentéis brevemente en la Eucaristía de los próximos
domingos cuanto acabo de deciros. Encarecedles que el gesto de marcar la
crucecita, aparentemente irrelevante, es una forma preciosa de manifestar
nuestro amor a la santa madre Iglesia y nuestra gratitud al Señor por el don de
la fe. Felicitad en mi nombre a los fieles porque nuestra Archidiócesis ocupa
uno de los primeros puestos entre las Diócesis de España en el porcentaje de
declarantes a favor de la Iglesia católica.
En el
año pasado han sido un 44,10 % los sevillanos que han asignado a favor de la
Iglesia católica, cifra estimable cuando la media nacional está en torno al 33
%. Hemos crecido un 0,70 % con respecto al año anterior. En el pasado ejercicio
fiscal el número de sevillanos que han asignado a la Iglesia ha sido de
318.549, es decir 1976 más que el año anterior. El importe total asignado ha
supuesto 9.274.063 euros, de los que nos llegan a nosotros aproximadamente la
mitad, pues la otra mitad la compartimos a través del fondo Común
Interdiocesano de la Conferencia Episcopal con Diócesis rurales más
necesitadas.
Con
mi oración diaria por vosotros y mi gratitud anticipada por la atención que
prestaréis a esta carta sacerdotes y fieles. También por la ayuda que nos
prestarán los Medios de comunicación para difundir esta circular.
A
todos os envío un abrazo fraterno y mi bendición.
Afmo.
en el Señor.
+
Juan José Asenjo Pelegrina
Arzobispo
de Sevilla
