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| Mons. Gerald Mamman Musa, Obispo de Katsina (Nigeria) Dominio público |
Y sin embargo, la joven Diócesis de Katsina, erigida hace apenas
tres años, ha duplicado su número de seminaristas, de 21 a más de 40. Su
obispo, Mons. Gerald Mamman Musa, reveló a EWTN Noticias el secreto de este
despertar vocacional que desafía toda lógica humana.
Katsina está en una región donde los católicos son una pequeña
minoría y donde la violencia, los secuestros de laicos y sacerdotes, además del
desplazamiento de población, forman parte de una realidad que la Iglesia
Católica afronta desde hace años.
El obispo refirió que en el siglo XIX llegaron a la región los
primeros misioneros, unos franciscanos que no tuvieron mucho éxito. A ellos le
siguió un grupo de dominicos de Estados Unidos, quienes ya “lograron ciertos
avances. Diría que soy fruto de ese progreso conseguido por los dominicos y
también por la sociedad de Misiones Africanas, que son los misioneros
irlandeses para África que vinieron a Nigeria”.
El “crecimiento exponencial” de las vocaciones
Sobre “el crecimiento exponencial” de las vocaciones sacerdotales,
el obispo resaltó que “eso podemos atribuirlo, en primer lugar, a la gracia de
Dios, recordando lo que Jesús nos dijo: ‘la mies es abundante, pero los obreros
son pocos’, y nos manda rogar al Señor de la mies”.
“Así que diría que es primero la gracia de Dios y las oraciones
de los fieles para conseguirnos, aunque no sean suficientes, al menos un buen
número de obreros en la viña. Y luego también el trabajo de los padres y las
familias. Porque estos seminaristas provienen de devotas familias católicas”,
añadió el prelado africano.
Las lecciones de la Iglesia en África para la Iglesia universal
“Creo que la primera lección que el mundo puede aprender de la
vitalidad de la Iglesia en África es que no todas las condiciones tienen que
ser perfectas para que la fe prospere”, subrayó el Obispo de Katsina.
“Estamos viviendo en circunstancias muy difíciles. Uno de los
mayores retos a los que nos enfrentamos es la inseguridad, así que muy a
menudo, cuanto más duras son las condiciones, más fuerte es la fe”, resaltó.
“Estamos conviviendo con muchas fuerzas que intentan frenar la
fe. Pero cuanto más intentan estas fuerzas frenar la fe, más fuerte se vuelve
el pueblo cristiano”, explicó el prelado.
“Esto, una vez más, no se puede explicar en términos humanos, pero
seguimos predicando la esperanza a la gente. Y es esta esperanza la que sigue
sosteniéndolos a pesar de las dificultades que los rodean”.
Por Walter Sánchez Silva, Edy
Rodríguez Morel
Fuente: ACI Prensa
