Ordena a catorce sacerdotes en Makurdi (Nigeria)
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| © ACIAFRICA/Diocesis de Makurdi |
«En
nuestra propia generación de cristianos, es a Nigeria a quien Cristo llama a
santificar el mundo, el deber del sacerdote, identificándose con él como
víctima en el sentido más literal»
El
arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone,
ha proclamado que Occidente necesita el ejemplo y el testimonio de los
católicos africanos que sufren el martirio por la fe. Lo hizo durante la
ordenación de catorce nuevos sacerdotes para la Diócesis de Makurdi,
en el estado de Benue (Nigeria), el pasado 22 de agosto.
«Además de la
voz de África, Occidente necesita también el testimonio de África, en
particular el testimonio de Nigeria», declaró Cordileone en su homilía, en la
que trazó un contraste entre la persecución sangrienta que padecen los
cristianos nigerianos y la crisis espiritual que, a su juicio, corroe las
sociedades occidentales.
Persecución sin precedentes
Nigeria es
identificada como el país más peligroso del mundo para profesar la fe
cristiana, según el informe Red List de 2025 de Global
Christian Relief (GCR). Alrededor de 8.000 cristianos
fueron asesinados por militantes islamistas en 2023, y más de 50.000 han
perdido la vida en Nigeria desde 2009. Sacerdotes, seminaristas y religiosos
son secuestrados con regularidad por grupos armados, que exigen rescate o los
torturan y asesinan.
A la elevada
cifra de víctimas mortales se suma el desplazamiento masivo de familias. Open
Doors UK ha señalado a Nigeria como «epicentro» del
desplazamiento de cristianos: miles de personas se han visto obligadas a huir
de sus hogares, y casi la mitad del total mundial de 210.000 cristianos
desplazados procede de ese país.
El Papa León
XIV se ha referido en varias ocasiones a esta situación en
sus alocuciones del Ángelus dominical, incluyendo ataques perpetrados en el
propio estado de Benue, donde Cordileone celebró la ceremonia de ordenación.
«Occidente necesita a África»
Cordileone subrayó
la paradoja de que sea precisamente el testimonio de los
perseguidos lo que Occidente más necesita. «En nuestra propia generación de
cristianos, es a Nigeria a quien Cristo llama a santificar el mundo, el deber
del sacerdote, identificándose con él como víctima en el sentido más literal»,
afirmó.
El arzobispo
reconoció ante los ordenandos que deberían ser ellos quienes le predicasen a
él, puesto que «vosotros sois los que estáis entregando vuestras vidas por
nuestro Señor; demasiados de vuestros hermanos y hermanas lo hacen literalmente
con su sangre, otros con la total destrucción y el desplazamiento de sus
vidas».
Las naciones
occidentales, señaló, han sido «invadidas no por una persecución de sangre y
con armas, sino por una persecución interior marcada por el aislamiento, la
depresión, la soledad y la ansiedad». Las cifras de suicidio aumentan, al igual
que un «malestar espiritual» que nace de «una cultura hedonista que solo busca
el beneficio propio y que utilizará cualquier medio necesario para obtenerlo,
incluso destruir a otros si es preciso».
Occidente,
antaño cuna de la civilización cristiana, ya no comprende «verdades básicas»,
añadió, incluyendo «lo que significa ser una familia nacida del amor de entrega
mutua entre marido y mujer». Esa pérdida ha convertido a Occidente en algo «sin
vida y sin color».
Presiones contra la vida en África
Cordileone
denunció las presiones que las élites occidentales ejercen sobre el continente
africano a través de paquetes de ayuda condicionados a la promoción de la
ideología de género o a facilitar el acceso a la anticoncepción y el aborto. El
arzobispo elogió a Nigeria por «resistir» a las «fuerzas poderosas» que
impulsan estas medidas.
«Sé que la
presión es grande para los líderes nacionales en este continente, pero quienes
en Occidente mantenemos la verdad de Cristo y de la persona humana miramos a
África para que se mantenga firme», declaró. «Estamos con vosotros, os
apoyamos, y vosotros nos apoyáis. Occidente necesita la voz de África, ¡y la
voz de África no será silenciada!»
Un obispo amenazado de muerte
El obispo de
Makurdi, Wilfred Chikpa Anagbe, ha sido un
activista destacado en el ámbito internacional, instando a legisladores de
diversos países a intervenir en favor de los cristianos nigerianos. «Ninguna
nación contempla cómo sus ciudadanos son masacrados como animales y dice que no
hay nada que hacer. Es un genocidio», declaró el año pasado. Anagbe ha recibido
amenazas de muerte como consecuencia de su labor.
Renovación por el testimonio
Cordileone
advirtió de que quienes optan por ignorar la realidad «lo hacen bajo su propio
riesgo». «Las comodidades y conveniencias físicas y esa cultura del egoísmo han
debilitado nuestra resistencia espiritual», señaló. «Demasiados no entienden lo
que significa sufrir por nuestra fe en Jesucristo».
No obstante,
el arzobispo expresó su convicción de que la Iglesia nigeriana seguirá siendo
fuente de aliento para los católicos de todo el mundo: «Nos consuela saber que
la Iglesia se renovará mediante el testimonio de la sangre nigeriana, mientras
guiáis a vuestro pueblo en la obra de ese martirio interior que es la muerte a
todo lo que impide una identificación más perfecta con él para su pueblo».
El clero
nigeriano, concluyó el arzobispo estadounidense, «sufre hasta el punto de
derramar su sangre y, sin embargo, permanece gozoso en su fe cristiana».
Fuente: The Catholic
Herald/InfoCatólica
