Existe para mantener la disciplina espiritual, regular las relaciones entre los fieles y la jerarquía de la Iglesia y proteger los derechos
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| Crédito: Martín M303/Shutterstock |
El Papa León XIV es un pontífice de varios "primeros":
el primer Papa estadounidense, el primero en pertenecer a la Orden de San
Agustín y el primero en tiempos modernos que realizó trabajo misionero en el
extranjero.
También es el primer pontífice en casi 50 años que estudió y
trabajó como canonista, obteniendo un doctorado en Derecho Canónico en la
Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (Angelicum), en Roma.
El Derecho Canónico ha estado presente en algunos de los
acontecimientos más importantes de su pontificado. Desde la excomunión de
cuatro obispos consagrados para la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX),
hasta sus recientes nombramientos de jueces del Vaticano, el proceso contra
Marko Rupnik y sus nombramientos en la Curia, el Derecho Canónico se ha
convertido en un aspecto clave para comprender su pontificado.
Sin embargo, para muchos católicos, el Derecho Canónico es mucho
más que una herramienta de la administración vaticana. Es importante para la
relación de los católicos con la Iglesia, especialmente para garantizar la
justicia.
Los matrimonios, la posibilidad de recibir los sacramentos y la
administración de los bienes de la Iglesia se encuentran entre sus aplicaciones
más básicas y, a menudo, menos conocidas.
Estas son algunas cosas importantes que hay que saber sobre el
Derecho Canónico y cómo se aplica a los católicos.
¿Qué es
el Derecho Canónico?
El Derecho Canónico es el conjunto de leyes que regulan la vida
de la Iglesia. La palabra "canon" proviene del término griego
"kanōn", que significa "medida".
Sin embargo, a diferencia del derecho civil, este existe para
mantener la disciplina espiritual, regular las relaciones entre los fieles y la
jerarquía de la Iglesia y proteger los derechos. En última instancia, como
señala el Código de 1983, el propósito de todas las leyes de la Iglesia es la
salvación de las almas.
Uno de
los sistemas jurídicos más antiguos
El sistema de Derecho Canónico de la Iglesia Católica es el
sistema jurídico en funcionamiento continuo más antiguo de Occidente.
Las primeras leyes de la Iglesia fueron promulgadas mediante
decretos, o cánones, por los concilios ecuménicos, que regulaban la vida
cotidiana. Después de que el cristianismo se consolidara en el Imperio Romano,
los Papas también comenzaron a emitir decretos influenciados por la teoría y
las tradiciones jurídicas romanas.
Para el siglo XII, el Derecho Canónico se había convertido en un
sistema jurídico plenamente desarrollado y desde entonces ha regido la vida de
la Iglesia.
¿Cómo afecta el Derecho Canónico a los católicos?
Principalmente, el Derecho Canónico establece normas sobre quién
puede recibir los sacramentos.
Por ejemplo, el requisito de decir "Yo te bautizo" en
lugar de "Nosotros te bautizamos" durante el Bautismo, la prohibición
de utilizar jugo de uva en lugar de vino para la Sagrada Comunión y el secreto
de confesión están regulados por el Derecho Canónico.
Los procesos de nulidad matrimonial —la determinación de si un
matrimonio es válido— se encuentran entre sus aplicaciones más habituales.
El
Código de 1983: una "Declaración de Derechos" católica
Antes del siglo XX, la Iglesia no contaba con un único código
jurídico que rigiera a todos los católicos. Esto cambió cuando San Pío X ordenó
recopilar todas las leyes de la Iglesia en un único código, que fue completado en 1917 por el Papa
Benedicto XV.
En 1983, San Juan Pablo II revisó el código para incorporar las
enseñanzas del Concilio Vaticano II.
El Código de Derecho Canónico de 1983, que
es el código vigente, pone un fuerte énfasis en los derechos y deberes de los
laicos y del clero. En él se afirma que "se da entre todos los fieles una
verdadera igualdad en cuanto a la dignidad y acción".
"El derecho civil castiga; el Derecho Canónico sana"
La frase "El derecho civil castiga; el Derecho Canónico
sana", atribuida al canonista bizantino del siglo XII Teodoro Balsamón,
destaca las diferencias entre el derecho civil y el Derecho Canónico.
Mientras que el derecho civil existe para mantener el orden
social, el Derecho Canónico tiene como finalidad favorecer la salvación.
Los funcionarios son elegidos para hacer cumplir las normas de
la sociedad, mientras que el Papa, como legislador supremo de la Iglesia,
nombra a los obispos para las diócesis no solo con el fin de hacer cumplir el
Derecho Canónico, sino también para enseñar, gobernar y santificar, como señala
el número 21 de Lumen gentium, la constitución dogmática sobre la
Iglesia.
Además, según el canon 391 del Código de 1983, un obispo
diocesano tiene "potestad legislativa, ejecutiva y judicial" sobre su
diócesis, lo que significa que puede establecer leyes diocesanas.
Los asuntos judiciales cotidianos de una diócesis suelen ser
gestionados por su tribunal, especialmente los casos relacionados con
matrimonios, bienes parroquiales y abusos cometidos por miembros del clero.
En asuntos no religiosos, como contratos, legislación laboral y
determinados casos penales, la Iglesia a veces se remite al derecho civil. Sin
embargo, en los casos de abuso sexual cometido por miembros del clero, la
Iglesia puede llevar a cabo una investigación canónica interna independiente,
que podría derivar en restricciones para ejercer el ministerio o incluso en la
expulsión del estado clerical.
Cómo convertirse en canonista
Sacerdotes y laicos de todo el mundo estudian cada año para
ejercer el Derecho Canónico en la Iglesia.
Para convertirse en canonista, normalmente es necesario obtener
primero la licenciatura en Derecho Canónico (JCL).
Antes de 1979, los estudios canónicos estaban reservados en gran
medida al clero. Ahora, con una formación filosófica y teológica adecuada,
cualquier sacerdote o laico puede ser admitido en un programa de licenciatura.
Algunas de las instituciones más reconocidas para estudiar
Derecho Canónico son la Universidad Católica de América, en Washington D.C.; la
Pontificia Universidad Gregoriana y la Pontificia Universidad de la Santa Cruz,
ambas en Roma.
El papel del Vaticano
La Santa Sede supervisa todos los tribunales de la Iglesia
principalmente a través de la Signatura Apostólica, el tribunal supremo de la
Iglesia.
Cada diócesis cuenta con un tribunal, y la Signatura los
supervisa en nombre del Papa, quien es el juez supremo de la Iglesia.
Existen otros dos tribunales del Vaticano: la Rota Romana, que
se ocupa principalmente de las apelaciones en casos matrimoniales, y la
Penitenciaría Apostólica, que trata cuestiones relacionadas con las
indulgencias y determinadas absoluciones de pecados reservados a la Santa Sede.
Las
Iglesias orientales tienen su propio código
Un código independiente de Derecho
Canónico regula a las más de 20 Iglesias orientales en comunión con Roma, entre
ellas las Iglesias católicas maronita, greco-católica ucraniana y caldea.
El Concilio Vaticano II afirmó el derecho de las Iglesias
orientales a preservar sus propias tradiciones, incluidas sus tradiciones
jurídicas.
San Juan Pablo II promulgó en 1990 un código para estas
Iglesias, reflejando la diversidad de las costumbres jurídicas dentro de la
Iglesia.
Su título completo es Código de Cánones de las Iglesias
Orientales.
La experiencia de León XIV como canonista
Antes de convertirse en Papa, León pasó más de una década
estudiando y ejerciendo como canonista.
El entonces P. Robert Prevost estudió Derecho Canónico en el
Angelicum de Roma, donde obtuvo la licenciatura en 1984 y el doctorado en 1987.
Durante su labor misionera en Perú, enseñó Derecho Canónico a
nivel de seminario y ejerció como juez. Su experiencia le serviría
posteriormente durante su liderazgo de los agustinos y como responsable del
Dicasterio para los Obispos del Vaticano.
Durante su pontificado, León ha elegido a algunos de sus
colaboradores dentro de la Curia Romana por su experiencia jurídica, destacando
la importancia del Derecho Canónico para proteger los derechos de los fieles y
ayudarlos en el camino hacia la salvación.
Traducido y adaptado por el
equipo de ACI Prensa. Publicado originalmente en EWTN News.
Por Ishmael Adibuah
Fuente: ACI Prensa
