¿Qué significa «Hacer memoria»?
La Secretaría
General del Sínodo, publicó este 27 de julio, un Documento en el que ofrece a
los Obispos y a los equipos sinodales criterios prácticos y orientaciones para
la preparación y celebración de su Asamblea de Evaluación, prevista para el
primer semestre de 2027, con la que culmina la etapa titulada “Hacer memoria”.
El cardenal Grech: «Hacer memoria es reconocer lo que Dios ha permitido que
madure en el camino de nuestras comunidades, para capacitarnos para la
conversión».
La Secretaría
General del Sínodo publicó este 27 de julio el subsidio titulado «Hacer
memoria». Este documento, que acompaña la preparación de la Asamblea de
Evaluación de las Iglesias particulares, está disponible en varios idiomas en
el sitio web synod.va y tiene como objetivo guiar a las
Iglesias locales —Diócesis y Eparquías (las diócesis de las Iglesias católicas
orientales)— en la preparación y celebración de su Asamblea de Evaluación,
prevista para el primer semestre de 2027, con la que culmina la fase de «Hacer
memoria». «Evaluar no es un ejercicio técnico, sino una experiencia de gratitud
y verdad», explica el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo.
«Hacer memoria significa reconocer lo que el Señor ha realizado en el camino de
nuestras comunidades y dejarnos guiar hacia los siguientes pasos. Así es como
una Iglesia se vuelve cada vez más capaz de conversión».
¿Qué
significa «Hacer memoria»?
En las
Escrituras, aclara la Nota que acompaña al documento, «Hacer memoria» no
significa mirar hacia el pasado, sino reconocer la acción de Dios en la
historia para discernir el presente y abrirnos al futuro. En este sentido, las
Notas «invitan a cada Iglesia local a releer con gratitud y sinceridad el
camino recorrido en la fase de implementación del Sínodo, a reconocer los
frutos que han madurado y los pasos que aún le están llamados a dar». El
documento sigue la línea de los textos de referencia del proceso sinodal, como
el Documento Final, los Esquemas para la Fase de Implementación (29 de junio de
2025) y Hacia las Asambleas 2027-2028 (20 de mayo de 2026), de los cuales
constituye el seguimiento operativo para la etapa local.
El público
al que va dirigido el documento
Dirigidas
principalmente a los Obispos y Eparcas, responsables de su elaboración, y a los
equipos sinodales que guían el proceso, las Notas no proponen un modelo a
aplicar, sino que sugieren un posible camino a seguir, ofreciendo preguntas,
criterios y algunas sugerencias prácticas que deben adaptarse a cada contexto
local. Se hacen eco de la indicación del Papa León XIV: la sinodalidad, explicó
en su discurso de clausura del Consistorio Extraordinario del 26 y 27 de junio
de 2026, «es un estilo espiritual. Nace del encuentro, crece mediante la
escucha y madura mediante el discernimiento».
El documento
«Hacer memoria»
El documento se
divide en dos partes estrechamente relacionadas. La primera acompaña la
redacción del Informe Narrativo, el texto en el que una Iglesia local relata el
camino recorrido. Es fruto de una «relectura» espiritual en tres etapas: la
recopilación de recuerdos, el reconocimiento y la escucha de los «signos», y la
comprensión de los procesos de transformación, interpretados a través de las
tres conversiones indicadas en el Documento Final: la de las relaciones, la de
los procesos eclesiales y la de los vínculos. La segunda parte acompaña la
preparación y la realización de la Asamblea de Evaluación, convocada por el
Obispo como una experiencia «profundamente espiritual», que culminó en el
Informe Narrativo en su versión final y en una Carta a las demás Iglesias. Esta
última remite a las litterae communionis —las «cartas de
comunión» con las que, en la Iglesia primitiva, cada comunidad daba testimonio
de su fe a las demás.
En camino
hacia la Asamblea de octubre de 2028
El Informe
Narrativo y la Carta constituyen la contribución que cada Iglesia local ofrece
al camino común de toda la Iglesia, en el espíritu del «intercambio de dones».
Una vez validadas por el Obispo, se remitirán al equipo sinodal nacional o
regional y se compartirán con la Secretaría General del Sínodo antes del 30 de
junio de 2027. Las Asambleas de Evaluación Diocesana y Epárquica abren un
camino más amplio: a estas les seguirán, en la segunda mitad de 2027, las
Asambleas de las Conferencias Episcopales y las estructuras jerárquicas de las
Iglesias Católicas Orientales; en los primeros cuatro meses de 2028, las
Asambleas Continentales; y finalmente, en octubre de 2028, la Asamblea Eclesial
en el Vaticano, concluyendo así el proceso de implementación del Sínodo
2021-2028.
Fuente: Vatican News
