El deporte debe ser un espacio de diálogo entre culturas, respeto, solidaridad y superación personal
| El Santo Padre con el tenista italiano Jannik Sinner el 14 de mayo de 2025 |
El pasado
domingo 5 de julio, el Papa León XIV, al dirigirse a los fieles en Castel
Gandolfo al llegar a la localidad, iniciando su período de descanso, aprovechó
la ocasión para señalar que el deporte formará parte de sus vacaciones,
mostrando así la importancia que esta práctica tiene en su vida cotidiana.
El Papa León
XIV siempre ha practicado deporte. Durante su infancia en Chicago, el entonces
Robert Francis Prevost, junto con sus hermanos Louis y John Prevost, jugaba
béisbol y recorría en bicicleta las calles de su barrio. En la escuela, el Papa
León XIV practicaba fútbol americano y, durante su estancia en Perú, jugaba al
fútbol junto a otros sacerdotes y seminaristas. Ya como cardenal, jugaba al
tenis en la Curia Generalicia de la Orden de San Agustín en Roma y frecuentaba
el gimnasio.
Desde su
elección, el Obispo de Roma ha dejado muy claro su compromiso con el deporte.
Apenas cinco días después del inicio de su pontificado, recibió
en audiencia al tenista italiano Jannik Sinner, en un encuentro distendido
celebrado durante el torneo Masters 1000 de Roma. Jannik, sabiendo que el
Pontífice practica tenis, le regaló unas raquetas y lo invitó a disputar un
partido. El Papa León XIV, con su característico sentido del humor, bromeó incluso
con la posibilidad de participar en el torneo de Wimbledon gracias a su
vestimenta blanca, precisamente uno de los requisitos más emblemáticos del
certamen.
Además, 2025
fue Año Jubilar, un tiempo de renovación espiritual, perdón y gracia,
acompañado de diversas intenciones de oración. Los días 14 y 15 de junio se
celebró el Jubileo del Deporte, que contó con la participación de atletas tanto
profesionales como aficionados. En
su homilía, el Papa destacó que el deporte puede convertirse en una puerta
de encuentro con el Dios Trino.
"Es por
eso que el deporte puede ayudarnos a encontrar a Dios Trinidad: porque requiere
un movimiento del yo hacia el otro, ciertamente exterior, pero también y sobre
todo interior. Sin esto, se reduce a una estéril competencia de egoísmos".
En una carta
redactada en febrero de este año, titulada La
vida en abundancia, el Sucesor de Pedro reflexionó sobre el valor
del deporte, presentándolo como una fuente educativa y profundamente humana.
Asimismo, destacó que constituye un medio para aprender a afrontar las derrotas
y celebrar las victorias en comunidad, cooperación y solidaridad. El Pontífice
escribió:
"El
deporte puede y debe ser un espacio acogedor, capaz de involucrar a personas de
diferentes orígenes sociales, culturales y físicos. La alegría de estar juntos,
que nace del juego compartido, del entrenamiento común y del apoyo mutuo, es
una de las expresiones más sencillas y profundas de la humanidad
reconciliada".
Asimismo,
durante un encuentro con
la Federación Italiana de Natación celebrado en junio, Prevost
enfatizó que el deporte constituye una oportunidad para el crecimiento
espiritual y un remedio tanto para el cuerpo como para el espíritu, al afirmar:
"Vivir
significa aprender a moverse en armonía con los demás y con el entorno que nos
rodea. Y además, para nosotros, los cristianos, el agua es símbolo del Bautismo
y de la nueva vida en Cristo".
Prevost
continuó la audiencia mostrando cómo el deporte representa igualmente un signo
de esperanza, añadiendo:
"De
hecho, todos ustedes, procedentes de distintos países, se han reunido aquí,
animados por la misma pasión y los mismos valores, más allá de cualquier
diferencia de idioma, nacionalidad o cultura. Este hecho, característico de los
eventos deportivos internacionales, ofrece un signo de esperanza, un signo del
mundo que anhelamos; contribuye al encuentro pacífico entre los pueblos y a la
fraternidad".
Por último, en el contexto del mes de junio y ante la cercanía de la Copa del Mundo, el Papa invitó a todos a rezar "por los valores del deporte". Para él, el deporte debe ser un espacio de diálogo entre culturas, respeto, solidaridad y superación personal.
Esta fue la oración propuesta por el Pontífice:
Por tanto, como
se ha señalado anteriormente, el deporte desempeña un papel muy importante
tanto en el pontificado del Papa León XIV como en su vida personal. Además, el
Pontífice considera que constituye una puerta hacia la cooperación, la
comunidad y la esperanza, poniendo de manifiesto la importancia de que todos
practiquemos alguna actividad física.
Durante sus
habituales estancias en Castel Gandolfo y, especialmente ahora durante sus
vacaciones, acostumbra jugar al tenis y nadar para desconectarse de las
actividades oficiales del Vaticano, como explicó a los periodistas que lo
esperaban a la salida del Palazzo Barberini el 18 de noviembre de 2025. En
aquella ocasión añadió:
"Creo
que el ser humano realmente necesita cuidarse bien. Todos deberían hacer un
poco de actividad para el cuerpo y para el alma, todo junto. A mí me hace mucho
bien".
Poliana
Ferreira
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News