El Papa pide a los españoles ser “cristianos al servicio del bien común”
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| León XIV pide redescubrir la fe viva en España |
El Papa León
XIV preside en Madrid una multitudinaria celebración del Corpus Christi en la
Plaza de Cibeles en la que llama a redescubrir la riqueza espiritual de las
tradiciones religiosas españolas como una “escuela de fe viva” y no “un museo
del pasado que visitar”. Destaca su exhortación a los fieles a “dejarse
transformar por la Eucaristía” y a “convertirse en constructores de un mundo
nuevo.”
La primera
celebración eucarística del Papa León XIV en España ha coincidido con la
Solemnidad del Corpus Christi, una festividad que - como bien ha recordado el
Papa esta mañana – “tanto en Madrid como en otras ciudades españolas no es una
fiesta más del calendario litúrgico, sino un volver a las raíces de la fe para
renovar el amor y la fidelidad a Dios”.
Ante miles de
fieles presentes en la Plaza Cibeles y de los alrededores de la capital
española, el Pontífice ha presidido la Santa Misa “con el corazón colmado de
alegría” y posteriormente la procesión del Corpus Christi. En su homilía, el Pontífice ha recordado que en España “las
solemnes procesiones de este día han plasmado durante siglos la piedad, el
arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español”, pero aclara que
no se trata “de una manifestación exterior”, “de una supervivencia folclórica”
o “de un simple adorno estético”, sino “de la fe en la presencia del Señor
Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros”.
Jesús camina
por las calles, Jesús sale a nuestro encuentro
León XIV
recuerda que en la Celebración eucarística Cristo se entrega como alimento y en
la procesión sale a nuestro encuentro: “Jesús camina por las calles,
atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra
vida cotidiana. Él es el Dios cercano que camina con su pueblo”. Y no
sólo, El Papa explica que el Cristo que pasa por las calles en la custodia es
el mismo que se identifica con los pobres, los abatidos, los que están solos y
desamparados: “Por eso no es casual que aquí, en España, la Iglesia
haya unido durante años la solemnidad del Corpus Christi con el Día de la
Caridad” puntualiza el Papa.
El Papa pide a
los españoles ser “cristianos al servicio del bien común”
“No se trata
únicamente de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del
egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su
invitación a la conversión”. En su homilía, el Papa también ha
invitado al pueblo español “a cambiar la mirada” y acoger la presencia de
Cristo “que nos transforma y nos hace constructores de un mundo nuevo”.
Destaca su
encomienda para la España de hoy y de mañana: “que la religiosidad que
desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino
una escuela de fe de la que beber también hoy”. El Papa ha explicado
que la religiosidad debe ser “una escuela que nos enseña a arrodillarnos ante
Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y
despreciar al hermano”; también “una escuela que nos enseña la gratuidad del amor
que se hace don, para que circule entre nosotros y rompa las cadenas de todo
egoísmo”; y por último “una escuela de la que aprendemos que Dios es presencia
real y que también nosotros estamos llamados a estar presentes en las
situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, sino a comprometernos
personalmente en la construcción del bien común”.
Cristo nos
envía a regar el mundo con esperanza
León XIV
también ha pedido a los españoles abrirse al encuentro con Jesús y dejarle que
“hidrate las sequedades de nuestro corazón, para salir después a los caminos de
la vida y llevar entre la gente esta corriente de agua fresca, corriente de
amor, de paz, de justicia y de alegría”. La exhortación final del Pontífice es
“beber de nuevo de esta fuente eucarística, que no nos encierra en una devoción
privada, sino que nos envía a regar a los hermanos, a las familias, a los
pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza” porque “la gracia
eucarística nos transforma, pero también nos convierte en protagonistas de la
transformación de la historia y en signo de esperanza para quienes
encontramos”.
San Manuel y
san Juan de la Cruz, ejemplos de fe perseverante
Una homilía en
la que el Papa también ha recordado a Manuel González García y a Juan de la
Cruz para subrayar una misma idea: la Eucaristía no se vive solo en actos
solemnes, sino también en la fidelidad cotidiana y silenciosa. San Manuel
representa la adoración humilde y constante; san Juan de la Cruz, desde su
encarcelamiento, expresa que incluso en la noche y el sufrimiento se puede
descubrir la presencia escondida de Dios.
Mireia Bonilla
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News
