El actor reivindicó el papel de Cristo en el arte universal y pidió que cultura y religión sigan dialogando en busca de verdad
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| El Mundo |
Antonio
Banderas aprovechó su intervención ante el Papa León XIV en
el Madrid Arena para lanzar una encendida defensa del papel que el
cristianismo ha desempeñado en la historia del arte y de la cultura
occidental.
El actor
malagueño, encargado de representar al mundo de la cultura y las artes durante
el encuentro del Pontífice con la sociedad civil española, aseguró que Jesucristo
ha sido "la figura más representada en la historia del arte" y
lo definió como "el gran protagonista de la película de la vida".
Ante miles de
asistentes y en presencia de numerosas autoridades, Banderas subrayó que la
visita de León XIV a Madrid constituye "un gesto de escucha, de cercanía y
de diálogo con la sociedad civil". En ese contexto, destacó que el arte ha
sido históricamente uno de los lenguajes privilegiados para tender puentes
entre la Iglesia y el mundo.
"La
relación entre la Iglesia Católica y el arte no ha sido solo fructífera: ha
sido determinante", afirmó. Según el actor, durante siglos la Iglesia
no solo acompañó a los artistas, sino que les planteó grandes preguntas, les
ofreció espacios para crear y les proporcionó un propósito.
"Casi
podríamos decir que la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la
historia de la humanidad", señaló.
Banderas
recorrió algunos de los principales hitos de la tradición artística cristiana,
desde las catacumbas hasta las grandes catedrales europeas, recordando cómo
cada época ha intentado responder a través del arte al misterio de
Cristo.
Citó nombres
universales como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Bach, Mozart
o Verdi, junto a grandes referentes españoles como Zurbarán,
Murillo, El Greco, Velázquez, Goya, Tomás Luis de Victoria, Lope de Vega,
Quevedo, Miguel Delibes, Carmen Laforet, Salvador Dalí y Antonio Gaudí.
Precisamente
sobre Gaudí, recordó que la Basílica de la Sagrada Familia, que el Papa
visitará durante su estancia en Barcelona, constituye una de las
expresiones más elevadas de la unión entre arte y trascendencia.
El actor dedicó
también un espacio especial a la Semana Santa española, y particularmente a la
de Málaga, a la que describió como una manifestación popular donde
"arte y fe" se unen en un "ritual majestuoso".
Allí,
explicó, el creyente puede encontrarse con Dios a través de la
escultura, la música, la poesía, los bordados o incluso "el silencio
ensordecedor" que acompaña a determinadas procesiones.
Sin embargo,
Banderas insistió en que el arte no puede reducirse únicamente a la
belleza. "El arte es pregunta. Es reflexión. Es contraste",
afirmó.
A su juicio, el
arte debe seguir siendo una voz crítica frente a las injusticias, la
violencia y las guerras, además de una herramienta capaz de promover
el diálogo y la reconciliación.
En la parte
final de su discurso, el intérprete destacó que tanto el arte como la religión
comparten una misma responsabilidad: ayudar al ser humano a mirar más lejos y
más alto. "¿Quiénes somos? ¿Qué sentido tiene el dolor? ¿Qué
significa amar de verdad al prójimo?", preguntó.
"Santo
Padre, en un mundo que corre, que se fragmenta y que a veces se simplifica en
exceso, el arte nos devuelve la complejidad, la profundidad y el
silencio necesario. Nos recuerda que siempre hay algo más", concluyó.
Con estas
palabras, Antonio Banderas presentó la cultura como un camino
privilegiado hacia la búsqueda de la verdad, la fraternidad y la
trascendencia, en sintonía con el mensaje que León XIV está transmitiendo
durante su histórica visita a España.
Fuente: ReligiónenLibertad
