UN MÓVIL OCULTO Y PAPELETAS DUPLICADAS: SALEN A LA LUZ LOS ENTRESIJOS DEL CÓNCLAVE QUE ELIGIÓ A LEÓN XIV

Mientras el mundo no quitaba la mirada de la chimenea instalada sobre el techo de la Capilla Sixtina, en su interior los cardenales imprimían un cambio radical en la vida de Robert Prevost, quien dejaba de ser quien era para convertirse en el Papa León XIV

Los vaticanistas entregan el libro al Papa |
Crédito: Vatican Media Simone Risoluti

Los pormenores inéditos del cónclave, las anécdotas vividas entre los muros vaticanos y la confirmación de que el cardenal americano y peruano de corazón nunca tuvo verdaderos contendientes están condensados en el libro El último cónclave (Arpa), de los vaticanistas Elisabetta Piqué y Gerard O’Connell.

El volumen fue publicado en español en noviembre pasado, en francés, en febrero, en inglés, en marzo y ahora en italiano.

Detalles inéditos del cónclave

Entre las revelaciones más llamativas, los autores explican el motivo del prolongado retraso de la fumata negra en la primera jornada. Según relatan, los responsables de seguridad detectaron la presencia de una señal telefónica activa dentro de la Capilla Sixtina, a pesar de que el aislamiento debía ser absoluto. Tras las comprobaciones correspondientes, se descubrió que uno de los cardenales –de los más ancianos—llevaba un teléfono móvil en el bolsillo sin haberse percatado de ello.

La obra está salpicada de episodios que reflejan tanto la tensión como la dimensión humana del cónclave. Se cuenta, por ejemplo, que una votación tuvo que repetirse después de que el cardenal español Carlos Osoro Sierra introdujera accidentalmente dos papeletas en la urna que se habían quedado pegadas y en el recuento final salieron 134 votos en vez de los 133 que tenían que haber sido según el número de cardenales.

También se narra cómo algunos purpurados tuvieron que ser despertados en la Casa Santa Marta para acudir a la Sixtina, tras haberse quedado dormidos al no disponer de la “alarma” de sus teléfonos móviles, prohibidos por la estricta incomunicación impuesta durante el proceso. Ante esta situación, el Vaticano decidió regalar despertadores a todos los cardenales electores.

Narrativas falsas en los medios

El libro reconstruye los días frenéticos que se iniciaron con la muerte del Papa Francisco, el 21 de abril, y culminaron con la rápida elección del estadounidense Robert Prevost, el 8 de mayo, desmontando así el relato dominante en buena parte de la prensa italiana, que presentaba al cardenal italiano Pietro Parolin como el único candidato con opciones reales. 

“Es una narrativa que se fue construyendo años antes. Todo el mundo da por descontado que Parolin ya era papa prácticamente”, sostiene la periodista del diario argentino La Nación, Elisabetta Piqué.

“Hubo una dinámica muy parecida a la de 2013, en la cual también estaba esta narrativa u operación mediática que decía que el cardenal que iba a salir era de nuevo un italiano. Por un lado, estaba Parolin y por otro, Angelo Scola. Y pasó lo mismo: entraron Papa y salieron cardenales, y, en cambio, sucedió algo inesperado: Jorge Mario Bergoglio”, explica.

Reconstrucción de las votaciones secretas

De acuerdo con los cardenales entrevistados por los autores, en la primera votación más de treinta nombres obtuvieron sufragios, aunque solo tres lograron entre veinte y treinta votos. “El primero fue el húngaro Péter Erdö; seguido ya de Prevost; después Parolin y el francés Jean-Marc Noël Aveline, con entre diez y veinte votos", precisa O’Connell.

Durante el recuento, añade, el Cardenal Erdö dio la impresión de no encontrarse en plena forma, algo que pudo influir en el desplazamiento de apoyos. La segunda votación supuso un giro notable respecto a la noche anterior. 

“El Cardenal Prevost fue el principal beneficiado: esta vez está en la cima tras ganar muchos votos. Y el Cardenal Parolin pasa de la tercera a la segunda posición, aunque sus votos no han cambiado sustancialmente", detalla el periodista lo que desmiente la tesis de que hubiera transferido apoyos al candidato estadounidense.

De este modo, Prevost fue consolidando consensos frente a Parolin y Aveline hasta la cuarta votación, cuando el cardenal nacido en Chicago —pero que vivió casi cuarenta años en Perú— alcanzó los 108 votos, desatando los aplausos en la Capilla Sixtina.

Según explica el vaticanista de la revista America, “las reuniones previas al cónclave elaboraron una especie de perfil de identidad del tipo de Papa que querían y quedó muy claro que querían, en primer lugar, a un pastor”. En segundo lugar, añade, los cardenales buscaban un Papa que “continuara la principal línea de acción del Papa Francisco” y “los procesos que él había iniciado. Y, en tercer lugar, alguien que supiera escuchar”.

Prevost, encajaba con el perfil

Quien mejor encajaba en ese perfil era Robert Prevost: “Era un pastor. Había sido misionero durante unos diez años. Luego fue obispo durante ocho años. Fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana. Tenía experiencia gobernando una diócesis y actuando como administrador en otra con grandes problemas”.

Además —continúa—, “hablaba muchos idiomas como vimos en el viaje a África”. Otro elemento decisivo, detalla, fue su labor como prefecto del Dicasterio para los Obispos, en cuyas reuniones participaban directamente 23 electores. “Vieron cómo gestionaba las reuniones, cómo conducía los debates y cómo sacaba conclusiones. Constataron que tenía la capacidad de gobierno necesaria para ser Papa”.

A su juicio, también influyó su firme compromiso con la sinodalidad, “porque participó en los dos sínodos y más de 60 de los electores estuvieron presentes en ellos”.

Continuidad con Francisco

El libro aborda igualmente el debate sobre la continuidad entre el pontificado de Francisco y el de Prevost, una interpretación que atraviesa sus páginas y que presenta al nuevo Papa casi como un heredero directo del pontífice argentino.

“Si León ahora es el Papa, es porque fue el Papa Francisco quien lo hizo obispo primero, lo mandó a Perú a resolver situaciones muy complejas y difíciles, que él con esa serenidad que tiene, con esa capacidad de gobierno, con ese pragmatismo, resuelve muy bien, después lo llama al dicasterio más importante del Vaticano, lo hace cardenal, y después lo hace cardenal obispo justo antes de ingresar el hospital”, explica Piqué.

Y añade: “Lo que estamos viendo ahora, que se está cumpliendo un año de su elección, es que todos los temas principales del Papa Francisco, que son la justicia social, este es un Papa misionero, los migrantes, la paz por supuesto, pero también la continuidad del proceso puesto en marcha con el sínodo, vemos que hay una gran continuada”.

El último cónclave está repleto de gestos de humanidad, como el momento en que, durante la lectura de los votos en la Capilla Sixtina, el Cardenal filipino Luis Antonio Tagle ofreció un caramelo a Prevost para evitar que se le secara la garganta, o la serenidad que reflejaba el rostro del nuevo Papa en el instante de su elección.

Por Victoria Cardiel

Fuente: ACI Prensa