La liturgia es rica en ministerios; claro que no hay Misa sin sacerdote, pero el fiel católico también puede participar como comentarista, monitor o comentador
Cuando acudimos a Misa somos testigos de una gran movilización en el altar, sobre todo cuando se trata de una fiesta o solemnidad, incluso cuando está presidiendo un obispo o el mismo papa, y con ellos vemos a algunos fieles laicos que también participan activamente en ministerios adecuados a su condición, como el de monitor, comentarista o comentador
Distintos ministerios
No es correcto que el sacerdote haga las lecturas, acerque los vasos sagrados al altar, colecte las ofrendas y toque las campanas, como se hacía hace muchos años. Poco a poco se han añadido ministerios a la liturgia para no faltar al respeto al Señor en ningún momento de la sagrada Eucaristía.
Por eso, la constitución Sacrosanctum Concilium es clara al afirmar que es importante que en la liturgia "cada cual desempeñe su oficio":
"En las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempeñar su oficio, hará todo y sólo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas" (SC 28).
Siguiendo este orden de ideas, encontramos el ministerio del monitor, también llamado comentador o comentarista. En muchas iglesias su uso se acostumbra solo para las Misas dominicales, precisamente porque es el día en que la mayoría de católicos acude a la celebración eucarística.
Lo encontramos en los documento de la Iglesia
El Código Derecho Canónico reconoce este ministerio:
"Por encargo temporal, los laicos pueden desempeñar la función de lector en las ceremonias litúrgicas; así mismo, todos los laicos pueden desempeñar las funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho" (CIC 230§ 2).
Además, la Sacrosanctum Concilium lo cataloga como un "auténtico ministerio litúrgico":
"Los acólitos, lectores, comentadores y cuantos pertenecen a la Schola Cantorum, desempeñan un auténtico ministerio litúrgico. Ejerzan, por tanto, su oficio con la sincera piedad y orden que convienen a tan gran ministerio y les exige con razón el Pueblo de Dios" (SC 29).
El ministerio del monitor, comentarista o comentador
Pero es la Instrucción General del Misal Romano en donde se menciona lo que le corresponde hacer:
"El comentarista, a quien corresponde, según las circunstancias, proponer a los fieles breves explicaciones y moniciones para introducirlos en la celebración y para disponerlos a entenderla mejor. Conviene que las moniciones del comentador estén exactamente preparadas y con perspicua sobriedad. En el ejercicio de su ministerio, el comentarista permanece de pie en un lugar adecuado frente a los fieles, pero no en el ambón" (n. 105- b).
Es necesario que el fiel laico "esté profundamente penetrado del espíritu de la Liturgia y sea instruido para cumplir su función debida y ordenadamente" (SC 29). Recordemos que no es un cargo de honor sino un ministerio con el que servirá a Dios y a sus hermanos.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
