Desbordados
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Era el momento
de retirar el aceite viejo. El sistema es sencillo: por medio de un embudo, se
deposita en una garrafa grande para luego reciclarlo.
Pues me sucedió
que estaba tan concentrada en que colase bien por el embudo que no me di cuenta
de que la garrafa estaba muy llena, hasta que comenzó a desbordarse y a hacerse
un charco de aceite alrededor. ¡Qué lío preparé en un momento!
Inevitablemente,
aquello me recordó a esos días en los que uno se ve sobrecargado de cosas, de
tareas, de ir contra reloj… esos días en los que parece que todo ello tiene que
entrar por “el embudo”, pero, si uno no para a tiempo, la situación termina por
desbordarnos.
Y, sin embargo,
¡hay una buena noticia! Ni tú eres un embudo ni tu “aceite” está viejo, aunque
las circunstancias te hagan pensar que sí.
¿Qué está
primero: tu identidad o lo que crees que tienes que hacer? Ciertamente, hay
muchas cosas que hacer y una gran responsabilidad personal, pero nada de esto
define nuestra identidad, porque lo que somos está por delante de todo ello:
¡somos hijos de Dios! Y herederos de su Reino por la muerte y resurrección de
su Hijo, nuestro Señor. No tenemos que hacer nada para alcanzar nuestra
identidad; ha sido ganada por Él. Esta dignidad tan grande no es un premio ni
una recompensa, es un regalo que invierte el orden de valores. Pues todo lo
demás debe ocupar su lugar, pero en base a esta dignidad que nadie nos puede
quitar.
Para el Señor,
nuestra persona es infinitamente mucho más que un “embudo” por el que debe
colarse todo. En nuestra identidad reconocemos fácilmente la necesidad del
hombre de trabajar y de encontrar descanso, de entregarse y de aprender a
acoger. En nuestra identidad de hijos, la clave está en el amor que sabe sacar
tiempo para lo importante.
Hoy el reto del
amor es colocar cada cosa en su lugar. Reconoce tu dignidad, descúbrela
mirándote en Cristo. Quizá necesites primero parar un rato: que Él ocupe su
lugar.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
05 mayo 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
