Una frase que parece que ha caído en desuso se enfoca en las "buenas costumbres" que no solo se usa en la sociedad, también en la Iglesia católica
![]() |
| fizkes | Shutterstock |
En la época que corre suena anacrónico escuchar a alguien
referirse a la "moral y buenas costumbres", sin embargo, son valores
y actitudes que no se relacionan con una moda sino con algo más profundo, sobre
todo cuando se trata de la Iglesia Católica.
Qué dice el Catecismo
Suele encontrarse la expresión “fe y costumbres” al referirse a la
doctrina católica. Es cierto que se encuentra más frecuentemente en textos
antiguos, pero también aparece en los más recientes; por ejemplo, podemos verlo
en el nº 890 del Catecismo de la Iglesia Católica:
La misión del Magisterio está ligada al carácter definitivo
de la Alianza instaurada por Dios en Cristo con su Pueblo; debe protegerlo de
las desviaciones y de los fallos, y garantizarle la posibilidad objetiva de
profesar sin error la fe auténtica. El oficio pastoral del Magisterio está
dirigido, así, a velar para que el Pueblo de Dios permanezca en la verdad que
libera. Para cumplir este servicio, Cristo ha dotado a los pastores con el
carisma de infalibilidad en materia de fe y de
costumbres.
Moral y buenas costumbres en la Iglesia Católica
¿Qué significa aquí costumbres? No significa "usanzas",
como si la forma de hacer las cosas fuese intocable. La respuesta es brevísima,
aunque se puede añadir una explicación.
La palabra “moral” procede del latín; en concreto del
término mos (mos-moris), que significa costumbre.
En latín, además de lo que entendemos por costumbre, significaba
también “las buenas costumbres”, o sea, el nivel ético que mostraba una
persona, al menos en público.
De ahí pasó al cristianismo, que lo utilizó para designar la
moral.
Traducido, en más de una ocasión se empleó la expresión “buenas
costumbres”, pero con el tiempo se ha quedado, en la mayoría de los casos, en
“costumbres” a secas.
Total, que en la Iglesia católica “fe y costumbres” es lo que hay
que creer y lo que hay que vivir. Fe y moral.
Julio
de la Vega-Hazas
Fuente: Aleteia
