¿Distinguimos
su voz?
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Esta semana me
toca la tienda y ya me ha sucedido varias veces que, al atender a alguna
persona y escuchar su forma de hablar, identifico rápidamente el acento
murciano. Toda mi familia es de allí, por lo que mi oído sabe diferenciar muy
bien ese estilo de terminar las palabras, esa forma de expresarse que, aun
siendo parecida al andaluz, es completamente distinta.
Alguna vez
incluso les he llegado a preguntar y, efectivamente, casi siempre acierto. Ayer
mismo me sucedió y, cuando llegué a la oración, me reía con el Señor por la
anécdota; pero después Él me sorprendió haciéndome entender que así quiere Él
que sepa distinguir Su voz: con esa finura de oído que distingue bien la voz de
su Pastor entre tantas otras voces que no lo son.
Él mismo dice:
“Yo soy el Buen Pastor que camino delante de mis ovejas, y ellas me siguen,
porque conocen mi voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él,
porque no conocen la voz de los extraños” (cf. Jn 10).
Es decir, Él
espera que nosotros sepamos escucharle, que estrechemos esa relación donde su
“tono de voz” se vuelva para nosotros tan importante que aprendamos a discernir
en el corazón lo que viene de Él para seguirlo.
Y esto se va
forjando dentro de nosotros mediante una ecuación muy sencilla: va directamente
relacionado con nuestra apertura a escucharle. Si cada día vamos pidiendo su
unción, su Espíritu Santo, para obrar según Él; cuando le entregamos lo nuestro
y nos ponemos a la escucha para ver qué hacer, y luego arriesgamos con lo que
intuimos como respuesta, así, poco a poco, como un niño pequeño, sabremos ir
distinguiendo su voz como única en nuestro interior.
Hoy el reto del
amor es escuchar la voz del Señor. Gran parte de los días de Cuaresma, toda la
liturgia de las horas comienza con esta invocación: “Ojalá escuchéis hoy la voz
del Señor, no endurezcáis vuestro corazón”. ¡Qué deseo tiene el Señor de ser para
nosotros tan familiar!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
18 marzo 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
