La humildad es contraria a la soberbia
![]() |
| Dominio público |
¿Qué es la
Humildad?
“La humildad no
es otra cosa que andar en verdad, caminar según la realidad auténtica y
objetiva. Por ello, no se trata de menospreciar o negar el valor de la persona
humana como tampoco exaltarlo de manera ilusoria, falseando o distorsionando su
dignidad. En este sentido, la soberbia y la vanidad se oponen a esta virtud. Se
trata de reconocer y aceptar la condición humana con todo lo que lleva de
fragilidad y grandeza, de miseria y dignidad, como misterio insondable cuya
verdad nos trasciende”.
La humildad
es el cimiento, la base y fundamento de todas las virtudes, la sal y la vida de
ellas. La humildad es contraria a la soberbia. Sin humildad no puede
haber obediencia.
La humildad
lleva a la docilidad, que no es lo mismo que la dejadez o sumisión, tampoco
significa dejar que los demás pasen primero o sobre nosotros.
La humildad es,
simplemente, la virtud que hace conocer y aceptar las propias limitaciones y
debilidades y permite obrar con el prójimo, de acuerdo con este conocimiento y
sirve para llegar a la Paz Interior. ¿Cuánta falta le hace a nuestro mundo
personas con estas características?
Porque no hay
humildad, se oculta la verdad porque se tiene la sensación de haber
transgredido una regla.
La humildad
ayuda a mantenernos en la verdad, librándonos además de incontables
errores. El que se tiene a sí mismo en menos o en más de lo que
realmente es y puede, no es humilde, pues carece de la más adecuada percepción
de quién es.
Es importante
decir que si encontramos que nuestros hijos tienen muchas cualidades no actúen
de forma prepotente o creyéndose superiores a los demás y mucho menos que vean
a los demás como poca cosa ya que esas actitudes son contrarias a la humildad.
A menudo
pensamos que estamos siendo humildes cuando en realidad nos estamos poniendo
justo al frente de otras personas y le estamos diciendo a todos cuán
terribles somos. Eso no es humildad.
“Sin humildad
no hay virtud que lo sea”
“Si quieres
volar alto empieza desde abajo. La humildad es el fundamento de todo.” Tu
grandeza se encuentra en tu humildad y en tu sencillez
Fuente: Catholic.Net
