En una cultura donde todo se comparte, ¿qué lugar tiene la discreción que propone el Evangelio ante las obras de misericordia? Esto responde un sacerdote
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| antoniodiaz | Shutterstock |
Seguir a Jesús, es una tarea diaria, teniendo el firme propósito
de alcanzarlo; es decir, ir más allá. Y aunque no siempre es fácil, el mismo
Jesús nos invita a vivir la misericordia, de modo que podamos compartirla con
los demás. El camino de la misericordia es el camino perfecto que nos conduce a
su amor.
En un mundo donde pareciera que la indiferencia abunda, las obras
de misericordia, nos recuerdan la importancia de ver por nuestro prójimo y
ayudarle en sus necesidades corporales y espirituales. Practicando estas obras
lograremos crecer en virtud, especialmente en este tiempo de Cuaresma.
Redescubrir las obras de misericordia
Dice la Sagrada Escritura: "Bienaventurados los
misericordiosos, pues ellos alcanzarán misericordia" (Mt.5, 7). Si
queremos vivir la misericordia es necesario redescubrir a través de sus obras,
así lo mencionó el Papa Francisco en su Bula Misericordiae Vultus.
¿Hacer el bien para ser vistos?
En entrevista para Aleteia, el presbítero Gerardo Torres, explicó
el importante mensaje que nos da Jesús a través de su Palabra en el Evangelio
de Mateo 6,1-4, durante este periodo de Cuaresma.
"Cuando nos venimos a imponer la ceniza, se nos proclama el
evangelio de san Mateo, Jesús nos invita a dos cosas: la primera, a practicar
la caridad, el ayuno y la oración; pero la segunda (y en la que Jesús pone
especial énfasis porque es la más importante) es a que tengamos cuidado de no
practicar estas cosas delante de los hombres, para ser vistos, sino por amor a
Dios, de tal manera que cumplan su verdadero propósito: el ayuno, el dominio de
la voluntad y la lucha contra el pecado; la oración, la relación familiar con
Dios; y la caridad, el compartir, ayudar a los demás y vencer la
avaricia".
Con ello, recordamos que Dios Padre nos ve en lo secreto y basta
con que Él sepa nuestras obras, así como el propósito con el que fueron
hechas.
Cuando la caridad se convierte en contenido
El padre Gerardo, explicó que "hay ocasiones en las que el
diablo busca tentarnos no tanto para desanimarnos a hacer la caridad, sino a
hacerlo por mero cumplimiento o exhibicionismo".
Es ahí cuando todas nuestras obras de caridad, tanto espirituales
como corporales pueden llegar a tergiversarse en una fuente de likes para
nuestras redes sociales, donde al dar de comer a alguien necesitado se
convierte en escenario .
A continuación, el padre Gerardo Torres, compartió para los
lectores de Aleteia algunos consejos que podemos poner en práctica durante esta
Cuaresma y realizar con propósito las obras de misericordia.
1. SER CONCIENTES
Es necesario conocer la razón por la que estamos haciendo las
obras de misericordia, y no hacer por hacer. De ser así puede solo lo haríamos
por mero cumplimento.
2. CUESTIONARNOS
El padre Gerardo, nos invita a hacernos la siguiente pregunta:
¿Realmente tienen los demás que enterarse de la caridad que estoy haciendo?
Habrá ocasiones en las que sea edificante, pero sin duda que debemos ser los
primeros en tener la convicción de que los aplausos de este mundo no deben ser
la motivación y el motor de nuestro actuar, sino el amor a Dios.
Volver a la Palabra de Dios
Jesús en el evangelio de Mateo también nos dice que si buscamos la
recompensa en este mundo, ya no la obtendremos de nuestro Padre celestial. Pero
hay un grado más alto todavía de hacer caridad: no por recompensa, sino
por amor y correspondencia a Dios.
En una era donde todo se publica y donde todo está al alcance de
un like o de un clic, como hijos de Dios, estamos llamados durante esta
Cuaresma y siempre a hacer del silencio un acto de amor y obrar con caridad en
pro de nuestro prójimo.
Karen Hutch
Fuente: Aleteia
