![]() |
| El Papa durante la Audiencia General de este miércoles Crédito: Daniel Ibañez/ EWTN News. Dominio público |
Tras la catequesis de la Audiencia
General, el Pontífice instó a no dejar caer este instrumento sin buscar “una
continuación concreta y eficaz” que permita salvaguardar la paz y la seguridad
internacionales.
“Mañana llega a su vencimiento el
tratado New START, suscrito en 2010 por los presidentes de los Estados Unidos y
de la Federación Rusa, que ha representado un paso significativo para contener
la proliferación de las armas nucleares”, recordó.
En este contexto, renovó su aliento “a todo esfuerzo constructivo
en favor del desarme y de la confianza recíproca” y lanzó un apremiante
llamamiento para evitar su desaparición sin alternativas viables.
El Papa subrayó que la coyuntura internacional actual “exige
hacer todo lo posible para evitar una nueva carrera armamentista que amenaza
aún más la paz entre las naciones”. Frente a esta perspectiva, consideró “más
que urgente” sustituir “la lógica del miedo y de la desconfianza” por “una
ética compartida, capaz de orientar las decisiones hacia el bien común y de
hacer de la paz un patrimonio custodiado por todos”.
El tratado New START fue firmado el 8 de abril de 2010 por los
entonces presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Dmitri
Medvédev. El acuerdo supuso un paso decisivo para encauzar la política de no
proliferación de armas de destrucción masiva, al establecer límites
verificables a los arsenales nucleares estratégicos de ambas potencias.
El pacto recuperaba el espíritu de
los acuerdos START II y de otros intentos posteriores de control armamentístico
que no llegaron a consolidarse durante los años de mayor tensión y desconfianza
entre Washington y Moscú, especialmente en los periodos de las presidencias de
George W. Bush y Boris Yeltsin.
La expiración del New START, sin un marco alternativo que lo
sustituya, abre un escenario de creciente incertidumbre en la comunidad
internacional.
En este contexto, el llamamiento del Papa se suma a las voces
que alertan de las consecuencias de un retroceso en los mecanismos
multilaterales de control nuclear y de la necesidad de reforzar el diálogo y la
cooperación internacional para preservar la paz.
Oración por
Ucrania ante los bombardeos rusos contra infraestructuras energéticas
Por otro lado, Papa llamó este miércoles a sostener con la
oración al pueblo de Ucrania, “duramente probado” por las consecuencias de los
bombardeos rusos, que en los últimos días han vuelto a golpear también las
infraestructuras energéticas, agravando la situación humanitaria en pleno
invierno.
Tal
y como refiere la ONU, con temperaturas que de hasta
–20 °C, millones de ucranianos viven, sin apenas calefacción y agua por la destrucción de la
infraestructuras energéticas por el intenso fuego aéreo ruso. Los cortes
diarios en estos suministros amenazan especialmente a niños, ancianos y personas vulnerables.
Durante su intervención, el
Pontífice invitó a los fieles a no olvidar el sufrimiento de los “hermanos y
hermanas de Ucrania”, afectados por ataques que dejan a amplios sectores de la
población sin servicios básicos en un contexto de intenso frío.
En este marco, expresó su gratitud por las iniciativas de
solidaridad promovidas por las diócesis católicas de Polonia y de otros países,
que trabajan para ayudar a la población ucraniana a resistir las duras
condiciones actuales.
Al concluir su mensaje, el Pontífice recordó que este jueves 5
de febrero se celebrará la memoria de santa Ágata, mártir de Catania, cuyo
nombre significa “buena”, fuente de toda bondad. “Dios es nuestro sumo bien”,
afirmó, deseando a todos que sean “buenos”, es decir, fieles testigos del amor
del Padre celestial, que colma de dones y llama a participar de su misma
alegría.
Por Victoria
Cardiel
Fuete: ACI
