¿A QUIÉN COMPETE ORGANIZAR LA VISITA DE LEÓN XIV A ESPAÑA?

La Conferencia Episcopal acumula larga experiencia, la diócesis de Madrid ha mostrado un claro interés
Papa León XIV. Foto: Vatican News. Dominio público

El pasado viernes, 9 de enero, una representación de la Iglesia en España, formada por el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, los cardenales Juan José Omella y José Cobo, el secretario general de la Conferencia, César García Magán, y el Vicesecretario para Asuntos Económicos, Fernando Giménez Barriocanal, se entrevistó con el Sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Edgar Peña Parra, para una primera “lluvia de ideas” sobre el viaje del Papa León XIV a España.

Se puede decir que en esa reunión se ha dado el pistoletazo de salida a la compleja organización nacional de la visita apostólica de León XIV a nuestro país, con un entramado que a día de hoy es el siguiente.

¿Más destinos?

Al término de la reunión en la Secretaría de Estado, el cardenal arzobispo de Madrid se encontró con los medios de comunicación a la entrada de la Plaza de San Pedro para, como aportación destacada de su comparecencia, apuntar los tres destinos principales, Barcelona, Madrid y Canarias, tal como se había acordado en la reunión. ¿Quiere esto decir que no habrá más destinos?

Aquí se produce la primera encrucijada del viaje. Como señaló ayer, lunes, el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, en los micrófonos de la COPE, “nuestros oyentes no se hacen ni idea de la cantidad de cartas que me he encontrado estas navidades, solicitando que el Papa pueda ir aquí o allá. Yo mismo, desde mi propia diócesis de Valladolid, he hecho alguna sugerencia al respecto”.

“Venir a Madrid -añadió- es una manera de poderse encontrar con los obispos de toda España, y también la posibilidad de realizar un gran encuentro que convoque a las personas de toda España”. 

Un viaje apostólico

El Papa tendrá, por tanto, que decidir si, a los lugares anunciados ya, sedes que por otra parte coinciden con las de los cardenales aún en activo en España, Omella y Cobo, y a la deseada por Francisco, Canarias, añadirá otros lugares, para ratificar la idea de que se trata de un viaje apostólico a España, y así manifestar un signo de comunión efectiva con el resto de las Iglesia en España.

Siendo una visita a España, y estando presentes el presidente de la Conferencia Episcopal y el portavoz episcopal en la reunión en el Vaticano, quien apareció en el encuentro con los medios, sin compañía de ninguno de los otros participantes, fue el arzobispo de Madrid. Un dato significativo del proceso interno de decisiones que se habían tomado minutos antes.

A quién compete la visita

Según ha podido saber Religión Confidencial, el origen de esta comparecencia es el manifiesto interés de personalizar la iniciativa de la organización de este viaje.

Desde hacía semanas, se venía dando, al margen de los organismos colegiados de la Conferencia Episcopal, un debate sobre los lugares y sobre a quién compete organizar una visita del Papa, lo que implica responsabilizarse de la buena marcha y también asumir los gastos de un evento de esta naturaleza.

Si la visita es a España, lo lógico es que la Conferencia Episcopal lleve la dirección organizativa, en coordinación con las Iglesias que visite el Papa. Tanto Madrid, como de otra forma Barcelona, se consideran diócesis con la suficiente capacidad de organizar este viaje a efectos prácticos.

Escaso tiempo de preparación

No hay que olvidar que la visita tiene la peculiaridad del escaso tiempo para su preparación, si se confirmara la fecha de finales de la segunda semana o principios de la tercera de junio de 2026, lo que demanda, por parte de las Iglesias que acogen la visita, un equipo de trabajo con experiencia acreditada en la organización de estos actos.

Sin olvidar que sobre esa fecha pesa la espada de Damocles de la posibilidad de una convocatoria de elecciones generales anticipadas, en un año de elecciones autonómicas.

Lluvia de ideas

En “la lluvia de ideas” con el Sustituto de la Secretaría de Estado, Peña Parra, como la definió el cardenal Cobo ante los periodistas, el papel predominante de los cardenales españoles, Omella y Cobo, se hizo notar.

En el origen de la visita del Papa León XIV a España se sitúa la insistencia del cardenal Omella en el que el Papa se acerque a Barcelona con motivo de la efeméride del centenario de la muerte de Antonio Gaudí, el 10 de junio, y la finalización de las obras en la torre principal de la Sagrada Familia.

Las gestiones con el Papa del cardenal Omella, y en la Secretaría de Estado, aprovechando sus buenas relaciones trabadas en el pontificado anterior, entre otras causas por su pertenencia al hoy desaparecido G-9, permitieron que la propuesta fuera cuajando.

Dado que el rey Felipe VI, ya en su primer saludo al Papa, no desaprovechó la oportunidad para invitarle formalmente, una vez que comenzó a tomar cuerpo la posibilidad de esta visita, entre otras razones porque León XIV es consciente de que el papa Francisco había manifestado su interés por venir a Canarias y que España había sido una asignatura pendiente en la agenda de viajes del pontificado anterior, el arzobispo de Madrid, cardenal Cobo, se sumó entusiastamente al carro, convirtiendo la capital de España en otro de los destinos principales e insistiendo en la necesidad de recuperar el deseo del papa Francisco de visitar Canarias.

La agenda

Una vez que se confirmen definitivamente los destinos del viaje, resta la decisión de la agenda en cada uno de esos destinos. Una agenda sobre la que ya se ha conversado someramente y que, en el caso de Madrid y Barcelona, indicará mucho sobre las prioridades de la visita.

Entran en juego, además de los criterios que establezca el Papa en consonancia con el programa de su pontificado, las prioridades pastorales de los obispos de las Iglesias que visiten y sus intereses y sensibilidades personales.

Mientras la visita del Papa supondría el broche de oro para el pontificado del cardenal Omella en Barcelona, dado que el próximo 21 de abril cumple ochenta años, para el cardenal Cobo este viaje sería una forma de mostrarse y demostrarse en el permanente inicio de su pontificado.

Lugares de encuentro

La decisión sobre los destinos de la visita y sobre la agenda en esos destinos, debe tomarse también sobre los lugares en los que se produzcan los encuentros.

Si el cardenal Juan José Omella, además de un acto exterior en la Sagrada Familia que completara el bajo perfil que tuvo el de Benedicto XVI con la misa de consagración en el interior del templo, quisiera, por ejemplo, que el Papa, se encuentre con el mundo de la política catalana, ¿propondría que visitara el Parlamento Catalán? Eso implicaría que, cuando León XIV estuviera en Madrid, tendría que visitar el Parlamento español, o en puridad la Asamblea de Madrid.  

No se descarta que en Madrid, ciudad en la que permanecería al menos tres días, de un programa general de una semana, el Papa tenga varios encuentros. Uno de ellos, ineludible, es la sede de la Conferencia Episcopal Española.

No se descarta que haya un acto con el mundo de la política, y otro de presencia en el mundo de la exclusión y la marginación social, además de un gran acto multitudinario para el que se baraja algún escenario emblemático de visitas pontificias anteriores.

Equipos

Una cuestión determinante en esta compleja organización del viaje del papa a España es la conformación de los equipos organizadores. La Conferencia Episcopal Española juega con una clara ventaja, la de haber renovado en la pasada Asamblea Plenaria a Fernando Giménez Barriocanal como Vicesecretario para los Asuntos Económicos.

Giménez Barriocanal tiene en su currículum que fue responsable económico de la Jornada Mundial de la Juventud de 2011, Jornada en la que contó con otro de los nombres que ahora se barajan como parte del equipo directivo, como el de Yago de la Cierva, que también tuvo responsabilidades relevantes en los últimos viajes de Juan Pablo II a España.   

Fuente: ReligiónConfidencial