6 MANERAS DE REZAR SI TE SIENTES ESPIRITUALMENTE CANSADO

Si ahora mismo te cuesta rezar, estas sencillas formas pueden ayudarte a mantenerte cerca de Dios, incluso en los días en los que te sientes cansado

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Seamos sinceros: no todas las etapas de la vida se prestan especialmente a la oración. Es posible que creas profundamente en Dios y, aun así, te sientas distraído, vacío, agobiado o simplemente agotado. Y, al comenzar el año 2026, muchas personas arrastran un cansancio silencioso, provocado por el ritmo de vida, la preocupación por el mundo o las luchas personales que nadie más ve. Así que, si ahora mismo te cuesta rezar, no es que estés fallando.

Eres humano. La buena noticia es esta: la oración no está reservada para los momentos en los que te sientes santo, tranquilo o inspirado. De hecho, algunas de las oraciones más sinceras comienzan precisamente cuando no te sientes nada espiritual.

Aquí tienes algunas formas suaves de rezar en 2026, incluso cuando tu corazón se sienta cansado o distante:

1. Empieza donde estás, no donde crees que deberías estar

La oración no requiere el estado de ánimo adecuado ni las palabras perfectas. No necesitas "recomponerte" antes de acudir a Dios. Si lo único que puedes decir es "estoy agotado" o "no sé lo que estoy haciendo", eso ya es una oración. Dios te encuentra en tu realidad, no en tu rendimiento.

2. Sé breve, muy breve

Cuando la vida es ajetreada o abrumadora, las oraciones largas pueden parecer imposibles. No pasa nada. Una simple frase repetida a lo largo del día puede ser suficiente:

"Señor, quédate conmigo".

"Jesús, confío en ti".

"Ayúdame".

Estas breves oraciones se cuelan en los huecos de la vida cotidiana —mientras conduces, doblas la ropa, esperas en una cola— y mantienen tu corazón suavemente vuelto hacia Dios.

3. Deja que el silencio cuente como oración

No siempre se necesitan palabras. A veces, la oración consiste simplemente en sentarse en presencia de Dios, incluso si tu mente divaga. El silencio no es vacío; es un acto de confianza.

Si lo único que puedes hacer es sentarte en silencio durante un minuto y respirar, creyendo que Dios está cerca, eso sigue siendo importante. El silencio permite que Dios obre bajo la superficie, incluso cuando no sientes que esté pasando nada.

4. Toma prestadas las palabras de otros

En los días en que tus propias palabras fallen, deja que otra persona rece por ti. Las Escrituras, los Salmos, el Padrenuestro o las oraciones familiares pueden ayudarte cuando tu fe se sienta débil. No tienes que inventar la oración. Puedes apoyarte en la sabiduría de la Iglesia, especialmente cuando te sientas débil.

5. Reza con tu cuerpo

La oración no solo ocurre en tu cabeza. Enciende una vela. Haz la señal de la cruz lentamente. Camina en silencio. Siéntate en una iglesia, aunque sea por un momento. Los gestos físicos pueden ayudar a centrar la oración cuando los pensamientos están dispersos. A veces, tu cuerpo lleva tu corazón de vuelta a Dios antes de que tus emociones lo alcancen.

6. Sé paciente con la sequía

No sentirte espiritual no significa que Dios esté lejos. A menudo, significa que tu fe se está profundizando de maneras que aún no puedes ver. Las temporadas de sequía no son fracasos, son invitaciones a confiar sin garantías. Y recuerda, la fe que permanece incluso cuando los sentimientos se desvanecen es una fe fuerte.

A medida que avanza el 2026, recuerda esto: la oración no consiste en sentirte cerca de Dios en todo momento. Se trata de elegir volverte hacia Él, una y otra vez, tal y como eres. Incluso la oración cansada cuenta. De hecho, especialmente la oración cansada. Y a veces, esa es la oración que Dios más utiliza.

Cerith Gardiner

Fuente: Aleteia