Haz una pausa durante el Adviento para recordar las veces que Dios ha bendecido tu vida y te ha dado destellos de su amor y presencia con un diario espiritual
![]() |
| Jurand | Shutterstock |
El Adviento es
una época espiritual muy intensa del año, que con demasiada frecuencia
descuidamos debido al ajetreo de nuestras vidas.
Sin embargo,
nos brinda una oportunidad perfecta para dar un paso atrás y reflexionar sobre
las muchas bendiciones que Dios nos ha concedido.
El papa
Benedicto XVI sugirió en una homilía llevar un "diario interior"
durante el Adviento, reflexionando sobre la presencia de Dios en nuestra vida
cotidiana.
"El
Adviento, este poderoso tiempo litúrgico que estamos comenzando, nos invita a
hacer una pausa en silencio para comprender una presencia. Es una invitación a
comprender que los acontecimientos individuales del día son indicios que Dios
nos da, signos de la atención que tiene para cada uno de nosotros. ¡Cuántas
veces Dios nos da un atisbo de su amor! Llevar, por así decirlo, un «diario
interior» de este amor sería una tarea hermosa y saludable para nuestra
vida".
Examen
diario
La devoción
jesuita del «examen diario» es un ejemplo de ello, en el que podemos recordar
el día que ha pasado y discernir los diversos movimientos de Dios.
No siempre
reconocemos la presencia de Dios en nuestras vidas, pero eso no significa que
no debamos intentar ver cómo Dios está tratando de hablarnos.
La clave es
recordar que Dios está tratando de invadir nuestras vidas, de
"visitarnos" a diario. A menudo somos nosotros los que nos
interponemos en su camino, impidiendo que Dios actúe. Al mismo tiempo, aunque
rechacemos la entrada de Dios en nuestras vidas, Él sigue intentándolo sin
cesar, llamando a la puerta de nuestro corazón.
Contemplar
al Señor
El Papa Benedicto XVI continúa:
"El
Adviento nos invita y nos estimula a contemplar al Señor presente. ¿No debería
la certeza de su presencia ayudarnos a ver el mundo con otros ojos? ¿No debería
ayudarnos a considerar toda nuestra vida como una "visita", como una
forma en la que Él puede venir a nosotros y acercarse a nosotros en cada
situación?"
Al adentrarnos
en el Adviento, que podamos ver a Dios obrando en nuestra rutina diaria,
tratando constantemente de estar con nosotros y guiarnos de vuelta a Él.
Philip Kosloski
Fuente:
Aleteia
