El Santo Padre reflexiona en la audiencia jubilar sobre la opción de santa Clara de Asís que eligió “la vida de las Bienaventuranzas” antes que las riquezas del mundo, “quien no elige desespera”
En la audiencia jubilar de este sabido 4 de octubre en la Plaza San Pedro del Vaticano, el Papa León XIV reflexionó sobre el llamado a la elección del Evangelio como estilo de vida: “ningún servidor puede servir a dos señores” (Lc 16,13-14), recordando el ejemplo de Santa Cara de Asís.
“El Jubileo
abre también la esperanza de una distribución diferente de la riqueza, de la
posibilidad de que la tierra sea de todos, porque en realidad no lo es. En este
año debemos elegir a quién servir, si a la justicia o a la
injusticia, si a Dios o al dinero”, expresó el Pontífice.
El Papa refirió
que “esperar es elegir”, explicando que podría significar dos
cosas: “La más obvia es que el mundo cambia si nosotros cambiamos. Por eso se
hace la peregrinación, es una elección. Se atraviesa la Puerta Santa para
entrar en un tiempo nuevo”.
La acedia
espiritual
“El segundo
significado -dijo el Papa León- es más profundo y sutil: esperar es elegir
porque quien no elige desespera. Una de las consecuencias más comunes de la
tristeza espiritual, es decir, de la acedia, es no elegir nada. Entonces, quien
la experimenta es presa de una pereza interior peor que la muerte. Esperar, en
cambio, es elegir”.
El Santo Pare
recordó el ejemplo de una joven mujer “que, con la gracia de Dios, supo
elegir”. Se refiere a Clara de Asís. “Y me alegra hablar de ella en la
fiesta de San Francisco”, dijo el Papa.
“Sabemos que
Francisco, al elegir la pobreza evangélica, tuvo que romper con su propia
familia. Sin embargo, era un hombre: el escándalo estaba ahí, pero era menor.
La elección de Clara fue aún más impresionante: ¡una muchacha que quería ser
como Francisco, que quería vivir, como mujer, tan libre como aquellos
hermanos!”, expresó el Papa.
La vida de las
Bienaventuranzas
“Entonces, como
hoy, ¡hay que elegir! Clara eligió, y esto nos da una gran esperanza”, dijo
León XIV. Mencionando también dos consecuencias de esa elección: “otras chicas
de esa zona encontraron la misma valentía y eligieron la pobreza de Jesús, la
vida de las Bienaventuranzas; la segunda consecuencia es que esa elección no
fue como un destello en la sartén, sino que perduró en el tiempo, hasta llegar
a nosotros. La opción de Clara inspiró opciones vocacionales en todo el mundo y
sigue haciéndolo hasta hoy”.
“Clara de Asís
nos recuerda que a los jóvenes les gusta el Evangelio. Sigue siendo así: a los
jóvenes les gustan las personas que han elegido y soportan las consecuencias de
sus elecciones. Y esto hace que otros quieran elegir”, reiteró el Papa,
llamadora “una santa imitación: uno no se convierte en una
"fotocopia", sino que cada uno -cuando elige el Evangelio- se elige a
sí mismo. Se pierde y se encuentra. La experiencia lo demuestra: sucede así”.
Finalmente, el
Papa invitó a rezar por los jóvenes y por la Iglesia para “que no sirva al
dinero ni a sí misma, sino al Reino de Dios y a su justicia”.
Johan Pacheco
Ciudad del Vaticano
Fuente: Vatican News