| El saludo del Papa a un niño presente en la audiencia general de hoy (@Vatican Media). Dominio público |
Al saludar
durante la audiencia general a los fieles de lengua polaca y árabe, el Papa
envía dos mensajes de paz.
El primero
lo dedica a los niños que sufren a causa de los conflictos en todo el mundo,
especialmente en Ucrania y Gaza. El segundo, a los peregrinos procedentes de
Tierra Santa, devastada por la violencia. El Pontífice invita a «transformar el
grito de dolor en una oración dirigida a Dios».
Recuerden en sus oraciones y en sus proyectos humanitarios
también a los niños de Ucrania, Gaza y otras regiones del mundo afectadas por
la guerra.
Esta
es la invitación que ha lanzado el Papa León XIV esta mañana, 10 de septiembre,
al término de la audiencia general, durante el saludo a los fieles polacos
reunidos junto a miles de otros peregrinos en una plaza de San Pedro bajo una
ligera lluvia. El Papa recordó el Día Nacional de los Niños Polacos Víctimas de
la Guerra, que hoy «conmemora simbólicamente sus sufrimientos y su contribución
a la reconstrucción de Polonia después de la Segunda Guerra Mundial».
Así
pues, recomendó no olvidar, ni en las oraciones ni en los proyectos de ayuda
humanitaria, a «los niños de Ucrania», involucrados en una guerra que comenzó
en febrero de 2022, a los niños «de Gaza», que llevan casi dos años sufriendo
el conflicto con Israel, y de otras zonas del mundo devastadas por la
violencia.
Los confío a ustedes y a los
niños que hoy sufren a la protección de María, Reina de la Paz, y los bendigo
de corazón.
Al saludar a los
fieles de habla árabe presentes en la cita del miércoles, el Papa se dirigió
«en particular» a los procedentes de Tierra Santa, devastada por la guerra que
comenzó en octubre de 2023. Inspirándose en su catequesis, en la que comentó el
pasaje del Evangelio de Marcos sobre la muerte de Jesús en la cruz, una muerte
no silenciosa, sino tendida hacia Dios a través de un «fuerte grito», el Papa
invitó a los fieles procedentes de la Tierra de Jesús a «transformar su grito
en los momentos de prueba y tribulación en una oración confiada».
Dios siempre escucha a sus
hijos y responde en el momento que considera mejor para nosotros.
Por último, el
obispo de Roma impartió la bendición a todos los presentes y rezó a Dios para
que los protegiera «de todo mal».
Fuente: Vatican News