No llego a lo que me gustaría
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace unos días,
la Madre Priora llegó al recreo con unos juegos de habilidad. Inmediatamente,
todas nos pusimos a intentar resolverlos, mientras ella nos iba explicando los
tres pasos para lograrlo.
Uno de ellos
era la paciencia. Y qué cierto era, porque aquello no parecía tan rápido de
resolver. Después de hablarnos de los tres pasos, nos dimos cuenta de que, en
realidad, no estaba hablando solo del juego de habilidad, sino de la misma
vida.
En la era del
bienestar, nos incomoda mucho tener cosas sin resolver. A mí me sucede muchas
veces: me encantaría tener todos los asuntos cerrados en el día, todo a cero.
Pero luego me doy cuenta de que, cuando me sucede, es porque inconscientemente
he puesto la eficacia como fuente de la paz y del descanso. Pero, gracias a
Dios, hoy no hay ni el tiempo real ni las fuerzas necesarias para acometerlo
todo. Y es que así nos damos cuenta de que somos pequeños y limitados, y
toparnos con este límite nos hace buscar la verdadera Fuente de paz y de
descanso.
El mismo Jesús
no pretendió llegar a curar a todos los enfermos de su tiempo, ni pudo recorrer
todas las ciudades y pueblos. Sabía que, a veces, ni sus propios discípulos
entendían bien quién era; y nunca dejó de ser paciente.
Él sabe bien
que “a cada día le basta su propio afán”. Y es que tuvo muy claro que la obra
no era suya, sino del Padre, y que el Espíritu Santo se encargaría de ir
poniéndole cada día lo que tenía que obrar.
Entonces, esto
me hace ver que ahí está la clave: “Y yo, ¿por quién hago todo lo que hago?”
Hoy, el reto
del amor es renovar mi deseo de vivir para el Señor. Que todo lo que hagamos,
desde la tarea más sencilla hasta las más nobles de la vida, podamos vivirlas
por y para Él. Qué curioso: con Él, esa sensación de no llegar se desvanece.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
20 septiembre
2025
Fuente: Dominicas de Lerma
