La confianza puesta en Él
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Estuve
trasplantando unas plantas a un jardín. Son de las que germinan en primavera,
por lo que tenía que proteger sus raíces de las heladas y del frío de los
próximos meses.
Para ello
aproveché las hojas que habían caído de los árboles en otoño. Y es que las
hojas no solo protegen del frío, sino que también mantienen la humedad, reducen
el impacto de la lluvia, la nieve o el granizo, y aportan nutrientes. En
agricultura se le llama acolchado.
El año pasado
probé esta técnica. En invierno pensé que sería imposible que volvieran a
germinar, y fue increíble ver brotar las calas en primavera. ¡Estaban vivas!
Me quedé
mirando todo cubierto y me di cuenta de cómo la Fe es nuestro acolchado. Es la
confianza firme que protege nuestras raíces cuando llega el invierno. Nos
mantiene con vida porque nutre nuestro corazón; es la fuente de nuestra
Esperanza. Gracias a ella sabemos que siempre llega la primavera.
Las situaciones
no nos diferencian de los que no creen; todos sentimos la debilidad, todos
pasamos algún invierno. La diferencia está en las hojas que nos protegen:
¿dónde ponemos nuestra confianza?
Cuando
olvidamos el acolchado, nos agobiamos. Creemos que podemos solos, pero no
llegamos; nos sentimos a merced de las tormentas, porque nos desbordan las
dificultades. El corazón se va detrás de cada inclemencia.
Sin embargo,
cuando pones tu mirada en Cristo, sabes que Él se ocupa, te sostiene y te
acompaña. Como las hojas, suceda lo que suceda, no te deja a la intemperie. Y
sí, habrá dificultades, pero no perderás la paz ni la Esperanza.
En Cristo todo
está vencido; nada hay por encima de Él. Por lo tanto, cuando sientas el
invierno, deja que tu corazón descanse y quede protegido en sus manos. Protege
tus raíces, mira a Cristo.
“Puestos los
ojos en Jesús, el que inicia y completa nuestra fe.” (Heb 12,2)
Hoy el reto del
amor es que metas una cruz en tu bolsillo. Y cuando te inquietes por algo,
mírale a Él; espera en Jesús: volverás a brotar.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
30 septiembre
2025
Fuente: Dominicas de Lerma
