El Papa ha elegido como tema para la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará en mayo de 2026, “Preservar las voces y rostros humanos”
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| Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN. |
En la
explicación sobre esta elección del Pontífice que ha difundido el Dicasterio
para la Comunicación del Vaticano se reflexiona sobre los desafíos y
oportunidades de la comunicación en la era digital y de la inteligencia
artificial (IA).
El mensaje
subraya que en los ecosistemas comunicativos actuales, “la tecnología influye
en las interacciones como nunca antes: desde los algoritmos que seleccionan los
contenidos en los feeds de noticias hasta la inteligencia
artificial que redacta textos y conversaciones completas”.
También se
observa que la humanidad hoy dispone de posibilidades impensables hace solo
unos años, pero advierte de que, aunque estas herramientas ofrecen eficiencia y
alcance, “no pueden reemplazar las capacidades exclusivamente humanas de
empatía, ética y responsabilidad moral”.
Además el
Dicasterio para la Comunicación insiste en que “la comunicación pública
requiere juicio humano, no sólo patrones de datos”, y plantea que el verdadero
desafío es garantizar que la humanidad siga siendo “el agente guía”.
Según el
mensaje, “el futuro de la comunicación debe ser uno donde las máquinas sean
herramientas al servicio y a la conexión de la vida humana, y no fuerzas que
erosionen la voz humana”.
Contenidos
atractivos, pero engañosos
Al mismo
tiempo, el Vaticano alerta sobre los riesgos de la inteligencia artificial, que
puede generar “contenidos atractivos, pero engañosos, manipulativos y dañinos,
replicar prejuicios y estereotipos presentes en los datos de entrenamiento y
amplificar la desinformación mediante la simulación de voces y rostros
humanos”.
También subraya
que la IA “puede invadir la privacidad y la intimidad de las personas sin su
consentimiento” y que una dependencia excesiva de esta tecnología “debilita el
pensamiento crítico y las habilidades creativas, mientras que el control
monopolístico de estos sistemas genera preocupaciones sobre la centralización
del poder y las desigualdades”.
En este
contexto, el mensaje papal propone la introducción de la alfabetización
mediática en los sistemas educativos e, incluso, la alfabetización en Medios e
Inteligencia Artificial (MAIL, por sus siglas en inglés).
El Dicasterio
para la Comunicación concluye que “como católicos, podemos y debemos dar
nuestra contribución, para que las personas –especialmente los jóvenes–
adquieran la capacidad de pensar críticamente y crezcan en la libertad del
espíritu”.
Con la elección
de este tema, el Pontífice invita a toda la comunidad a reflexionar sobre cómo
mantener la centralidad de la persona en un mundo donde las tecnologías
avanzadas transforman la comunicación y la interacción social, preservando
siempre “las voces y rostros humanos” que nos definen como seres éticos y
responsables.
Por Victoria Cardiel
Fuente: ACI Prensa
