Desde su primer saludo a los fieles del mundo tras ser elegido Papa, León XIV ha dado señales claras de su aprecio por las tradiciones del ministerio petrino
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| Crédito: Daniel Ibáñez / EWTN News. |
Una de las más
visibles fue su aparición en el balcón de la Logia central de la Basílica de
San Pedro vistiendo la muceta, la pequeña capa de terciopelo rojo ribeteada que
cubre los hombros y que simboliza la autoridad del Papa y su vocación de
compasión.
Esta prenda,
que no fue utilizada por el Papa Francisco, marcó desde el primer instante un
gesto de continuidad con las costumbres arraigadas a lo largo de la historia de
la Iglesia Católica.
También ha
utilizado la casulla, cuyo nombre deriva del latín casula (pequeña
casa), la vestidura litúrgica exterior que se lleva sobre el alba y la estola,
y cambia de color según el Año Litúrgico. El Papa León XIV ha usado varias
casullas notables, incluida una que fue utilizada por el Papa San Juan Pablo
II.
Además, ha
hecho uso de la estola que representa la consagración sacerdotal del Papa y su
responsabilidad de guiar a la Iglesia como buen pastor, así como el báculo
pastoral durante las celebraciones litúrgicas.
En las últimas
ocasiones también ha comenzado a usar
pantalones blancos debajo de la sotana: no como signo de oposición
al Papa Francisco, quien lucía pantalones negros, sino para fortalecer e
impulsar los signos y símbolos de la Iglesia institucional.
León XIV ha
recuperado asimismo algunas tradiciones en la liturgia y las
oraciones. Una de las más notables fue el canto del Regina Coeli en
latín durante su primera oración mariana en el tiempo pascual, que coincidió
con el Domingo del Buen Pastor.
Muchos fieles
reunidos en la Plaza de San Pedro se mostraron visiblemente sorprendidos al oír
al Santo Padre cantar
esta oración.
El Papa León
XIV también ha confirmado su voluntad de retomar la antigua tradición de
imponer personalmente el palio a los nuevos arzobispos metropolitanos durante
la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio.
Este rito,
cargado de simbolismo, se había modificado en 2015 por decisión de Francisco,
quien dispuso que el palio, una banda de lana blanca adornada con seis cruces
de seda negra, fuese entregado en las diócesis de origen, en señal de comunión
con la Iglesia local.
Al volver a
esta costumbre, León XIV retoma el vínculo entre los arzobispos metropolitanos
con el Papa y con la sede apostólica.
En el ámbito
litúrgico, también se ha notado un énfasis en el uso del latín y el canto
gregoriano en celebraciones solemnes en la Basílica de San Pedro.
Este lunes, el
Vaticano confirmó que, a diferencia del Papa Francisco, el Papa León XIV
se trasladará
durante el verano a las Villas Pontificias de Castel
Gandolfo.
Será la primera
vez en más de una década que un Pontífice resida en la imponente villa
pontificia de Castel Gandolfo, un palacio fortificado del siglo XVII a orillas
del Lago Albano, durante el mes de julio.
Por Almudena
Martínez-Bordiú
Fuente: ACI Prensa
