El filósofo Francesc Torralba comparte las lecciones que ha aprendido tras la muerte de su hijo en un accidente en la montaña
![]() |
| PeopleImages.com - Yuri A | Shutterstock |
La muerte de un
ser querido puede provocar desesperación, desencanto, cólera, amargura,… solo
la resurrección permite vivir un duelo con esperanza. Es una de las lecciones
que el filósofo Francesc Torralba ha aprendido tras la muerte de su hijo en un
accidente en la montaña.
"El único
mensaje que realmente puede conhortar a una persona es que el ausente será
reconstruido plenamente a través de la resurrección", afirmó en una charla
el 2 de mayo de 2025 en La Seu d’Urgell (España).
Pero esta
fuente de esperanza requiere fe: "creer en la posibilidad de un
reencuentro en un ámbito de infinita plenitud".
Reconocer el
misterio
¿Cómo propiciar
que la muerte aumente la fe en lugar de apagarla? Torralba respondió que
existen factores que desconocemos que pueden influir en inclinar la balanza
hacia un lado o al otro.
"Los
movimientos del espíritu de cada uno son muy complejos y poco
predecibles", reconoció.
Es posible que
el duelo "pida una transformación de la idea de Dios que tenemos en la
cabeza!", apuntó el teólogo.
En este sentido
Torralba compartió que a él le ha ayudado “la idea de un Dios que es misterio
pero que se ha dado a conocer a través de una Palabra”.
Esta Palabra
"es la que permite comprenderle", explicó. 2Es bálsamo", pero a
la vez "también es fuente de interrogación".
En el duelo,
Torralba, que es consultor del Consejo Pontificio de la Cultura, animó a
"poner el instrumental que tenemos a mano". Y citó algunos recursos
que, según su experiencia, ayudan:
1. Expresar
El dolor y la
cólera que una persona puede sentir ante la muerte de un ser querido debe ser
expresado, mostrado.
No suele ser
fácil, porque "hay una dificultad del lenguaje cuando vivimos una
muerte". Pero son necesarios ámbitos en los que sacar lo que la persona
lleva dentro.
Las palabras
suelen ser insuficientes para hablar sobre un vacío tan grande o para animar a
alguien.
Pero cuando el
silencio puede ser un problema, pueden emerger lenguajes no verbales.
"El
abrazo, la caricia, las lágrimas, los besos,... ayudan a expresar proximidad,
dicen que "tu situación no nos es indiferente" y tienen un efecto de
consuelo.
2. Compartir
El testimonio
de una persona que haya pasado por un duelo sano puede ser de gran ayuda.
Son necesarias
comunidades de acompañamiento como los grupos de duelo, considera Torralba.
"Escuchar
vivencias análogas o parecidas también reconforta, y puede ser
aleccionador".
"El duelo
solitario es terrible", constata, "la indiferencia genera mucha
tristeza". “Es muy importante sentirse sostenido por otros", añade.
"El hecho
de que los demás se acerquen e intenten consolarte no salva pero genera un
consuelo -asegura-, quiere decir: mi dolor cuenta para los demás".
3. Leer
Ver reflejado
en un texto lo que la persona está viviendo, o nuevas ideas de Dios más amplias
que la propia, puede iluminar el duelo y confortar.
En este
sentido, Torralba, que es autor de 122 libros, explicó que a él le ayudaron en
su duelo los salmos y el Libro de Job de la Biblia y poesías clásicas como
“Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique.
4. Cambio
La muerte de
Oriol Torralba a los 26 años el 14 de agosto de 2023 le cambió la mirada a su
padre.
En los meses
siguientes, su familia se ha unido. Y Francesc ha ayudado a muchas personas en
procesos de duelo y ha compartido su experiencia en el libro "No hay palabras".
En sus muchas
charlas, destaca 4 lecciones que ha aprendido en su proceso de asumir la muerte
de su hijo: agradecimiento, humildad, magnanimidad y compasión.
Patricia Navas
Fuente: Aleteia
