¡Qué grandeza!
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Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Es una gozada
salir por nuestra huerta en esta época del año: el colorido de las amapolas
sobre el campo verde, las flores silvestres, los pajarillos de toda clase que
revolotean por todas partes y que, con sus trinos, alegran el paseo…
Ayer, durante
mi caminata, me quedé asombrada al ver caminar muy de cerca a una cigüeña.
¡Realmente es un ave enorme! Cuando la vemos allá arriba, en el nido o en sus
altos vuelos, parece mucho más pequeña de lo que es en realidad. Pero, vista
así, de cerca, es admirable su tamaño.
Me hizo gracia
mi percepción: de lejos parece pequeña; de cerca, veo que es muy grande. Y me
quedé pensando que, con las personas, casi siempre nos sucede al revés: cuando
las vemos “de lejos” o “muy altas”, nos parecen grandísimas, personas
admirables; en cambio, cuando las vemos “de cerca”, enseguida nos percatamos de
algún defecto y, al detener nuestra mirada en eso, vemos a la persona muy
pequeña.
En cambio, el
Señor siempre nos ve grandes. Solo hay que sumergirse en el Evangelio para
conocer profundamente cómo es la mirada de Jesús. Él ve a los que nadie ve y
descubre la grandeza que hay en el corazón. ¡Está su imagen ahí grabada! Y su
obra consiste en restaurarla y hacer que vuelva a brillar.
Hoy, el reto
del amor es descubrir la grandeza de las personas que tengo a mi lado. Ojalá
hoy pueda ver a cada persona como a la cigüeña: que, al verlos de cerca,
descubra aún más su grandeza.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
13 mayo 2025
Fuente: Dominicas de Lerma