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León XIV recibe la ovación de los periodistas acreditados para informar sobre el cónclave. Crédito: Vatican Media. |
Era la primera audiencia del Santo Padre en
el Aula Pablo VI, y como es costumbre tras un cónclave, el Papa
quiere agradecer la labor de los periodistas y además, trasladarles algún
mensaje relativo a la comunicación.
El Papa
habla en italiano, pero también saluda en inglés. Comienza
agradeciendo a los periodistas por su extenso aplauso. Y
su rostro sigue esbozando esa sonrisa amigable.
Después e inmediatamente hace referencia a un pasaje del Evangelio, y hace referencia a las palabras de Jesús en el sermón de la montaña: "Bienaventurados los que trabajan por la paz....Se trata de una bienaventuranza que nos interpela a todos, llamando a cada uno de nosotros a perseguir una comunicación distinta, que no se revista de palabras agresivas".
“La paz comienza con cada uno de nosotros"
“La paz
comienza con cada uno de nosotros: con la forma en que miramos a los demás,
escuchamos a los demás, hablamos de los demás; y, en este sentido, la forma en
que nos comunicamos tiene una importancia fundamental: debemos decir ‘no’ a la
guerra de palabras y de imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra”,
dice el Papa León XIV.
"Gracias
querido amigos por su servicio a la verdad" y con estas palabras, el Papa
vuelve a ser interrumpido por los periodistas. También hay
una ovación generalizada cuando menciona al Papa Francisco, y
el Papa vuelve a sonreír.
"Han
sabido narrar la belleza del amor de Cristo que nos une a todos".
"Vivimos
tiempos difíciles que recorrer y que narrar, que representa un desafío para
todos nosotros"
"Queridos
amigos, con el tiempo aprenderemos a conocernos mejor. Hemos vivido, podemos
decirlo juntos, días muy especiales".
Y
recordando al Papa Francisco, el Papa Prevost reiteró la invitación de la próxima
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales: "desarmemos la comunicación de todo
prejuicio, rencor, fanatismo y odio; purifiquémosla de agresiones"
“Una comunicación desarmada y desarmante nos permite compartir una visión diferente del mundo y actuar de forma coherente con nuestra dignidad humana”, dijo.
Y
aprovechó la ocasión para reiterar “la solidaridad de la Iglesia con los
periodistas encarcelados por buscar e informar de la verdad”, para ellos el
Papa pidió su liberación.
“El
sufrimiento de estos periodistas encarcelados interpela la conciencia de las
naciones y de la comunidad internacional, llamándonos a todos a salvaguardar el
bien precioso de la libertad de expresión y de prensa”.
“Les pido que elijan consciente y valientemente el camino de la comunicación pacífica”, ha finalizado el Papa.
Después
de su mensaje, ha bajado para saludar primero a los responsables del Dicasterio
de la Comunicación. Otro gran aplauso cuando el Papa
saluda a Federico Lombardi, el que fuera encargado de la comunicación del
Vaticano con el Papa Benedicto XVI.
Después
se ha parado uno a uno con los periodistas "vaticanistas" asentados
en Roma para informar sobre el Vaticano y posteriormente ha recorrido uno de
los pasillos para saludar a muchos de ellos y a sus familias, bendiciendo a
niños, deteniéndose unos segundos con algunos. Es increíble lo que se le quiere
ya al Papa.