“En la alegría de la fe y de la comunión no podemos olvidar a los hermanos y hermanas que sufren a causa de las guerras”
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Durante el
Regina Caeli, al concluir la misa de inicio del ministerio petrino, León XIV
pidió paz y solidaridad para las zonas en conflicto, desde Oriente hasta
Europa. “Sentí fuertemente la presencia del Papa Francisco”, dijo a la
multitud, agradeciendo a los presentes en la celebración, a los peregrinos del
Jubileo de las cofradías y recordando al nuevo beato francés Camillo Costa de
Beauregard
“En la
alegría de la fe y de la comunión no podemos olvidar a los hermanos y hermanas
que sufren a causa de las guerras”
Así lo dijo
esta mañana León XIV durante el Regina Caeli que concluyó la
misa por el inicio del ministerio petrino, celebrada hoy en la Plaza de San
Pedro. Desde el altar frente a la basílica vaticana, el Papa recordó ante todo
el drama de Gaza, donde “los niños, las familias, los ancianos sobrevivientes –
afirmó – están reducidos al hambre”.
Vidas
inocentes truncadas en Myanmar
Luego mencionó
a Myanmar, donde “nuevas hostilidades han segado vidas jóvenes e inocentes”,
para volver a invocar la paz para la “martirizada Ucrania que – destacó el Papa
León – espera por fin negociaciones para una paz justa y duradera”.
"Sentí
fuertemente al Papa Francisco"
Un estruendoso
aplauso de los cerca de 200 mil fieles presentes entre la Columnata de Bernini,
la Via della Conciliazione y las zonas aledañas estalló cuando el Pontífice
confesó que “sentí fuertemente” durante la Misa “la presencia espiritual del
Papa Francisco, que desde el cielo nos acompaña”. León XIV agradeció también a
todos aquellos “romanos y fieles de tantas partes del mundo” que quisieron
participar en la celebración eucarística. En particular, a las delegaciones
oficiales de numerosos países – unas 150 presentes – así como a los
representantes de las Iglesias y comunidades eclesiales y de otras religiones,
entre ellas, además de la comunidad judía, representantes musulmanes, hindúes,
budistas, sijs, zoroastrianos y jainistas.
Agradecimiento
a las Cofradías, patrimonio de piedad popular
En estos días,
decenas de miles de miembros de Cofradías han llegado a Roma desde todo el
mundo para su Jubileo, vestidos con sus atuendos tradicionales. También a ellos
el Papa dirigió un “saludo caluroso”: “Gracias – dijo – por mantener vivo el
gran patrimonio de la piedad popular”.
El nuevo
beato en Francia
León XIV
recordó también la beatificación celebrada ayer por la tarde en la ciudad
francesa de Chambéry, en Francia, que elevó a los altares al venerable siervo
de Dios Camillo Costa de Beauregard, sacerdote diocesano que vivió entre
finales del siglo XIX y comienzos del XX, describiéndolo como un “testigo de
gran caridad pastoral”.
Finalmente, el
Papa encomendó el servicio del Obispo de Roma a María. “Desde la barca de Pedro
– concluyó el Pontífice – miramos a Ella, Estrella del Mar, Madre del Buen
Consejo, como signo de esperanza; imploramos por su intercesión el don de la
paz, el apoyo y consuelo para quien sufre, y la gracia para todos nosotros de
ser testigos del Señor Resucitado”.
Lorena
Leonardi
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News