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San Francisco Javier frente a la Catedral de San José en Pekín (China) . Crédito: Zvonimir Atletic / Shutterstock. |
“Creo que no es ajeno a la cultura china. Sería muy
significativo que pudiera realizar una visita pastoral a China como Papa, así
que les pido que recen por ese sueño”, dijo durante la homilía de la Misa
celebrada el 22 de mayo en la catedral de la Inmaculada Concepción de Hong
Kong.
Según
reportó la agencia Fides, el Cardenal Chow explicitó que el
Pontífice le hizo esta confesión tras la Misa de inicio del ministerio petrino
celebrada en la plaza de San Pedro.
“Ahora, el Papa Francisco está en el cielo, rezando por nosotros
y por nuestra Iglesia en China. Siempre anheló visitar China y encontrarse con
nuestros hermanos y hermanas allí… Ahora rezamos para que su sucesor, como
sucesor de San Pedro, algún día pise el suelo chino como Papa”, añadió el
cardenal en su homilía hace unos días.
En la misma celebración, el Cardenal Chow hizo también un fuerte
llamado a la comprensión mutua dentro de la Iglesia en China: “No juzguemos ni
generalicemos a las personas de la Iglesia oficial o de la clandestina. Sólo
ellos conocen las circunstancias que influyen en sus decisiones, y sólo el
Señor puede ver sus corazones”.
Y agregó: “Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso…
No juzguen, y no serán juzgados”.
Finalmente, encomendó la vida de fe
del pueblo chino a la protección de la Virgen: “Nuestra Señora de China, y
María Auxiliadora de los cristianos de Sheshan, está y siempre estará con el
pueblo de Dios en la China continental”.
Al finalizar la liturgia, la asamblea rezó comunitariamente la
Oración a Nuestra Señora de Sheshan, escrita por el Papa Benedicto XVI,
pidiendo la bendición de Dios sobre todo el pueblo chino.
El pasado domingo 25 de mayo el Papa León XIV recordó
precisamente la Jornada de Oración por la Iglesia en China, que se celebra cada
24 de mayo, coincidiendo con la memoria litúrgica de la Virgen María, Auxilio
de los Cristianos, venerada especialmente en el santuario de Sheshan, cerca de
Shanghái.
En esta jornada,
instituida por Benedicto XVI, “en las iglesias, en los santuarios de China y en
todo el mundo se elevaron oraciones a Dios como signo del afecto por los
católicos chinos y de su comunión con la Iglesia universal”, aseguró.
Así, pidió a la
Virgen que “obtenga para ellos y para nosotros la gracia de ser testigos
fuertes y gozosos del Evangelio, incluso en medio de las pruebas, para promover
siempre la paz y la armonía”.
Aunque Hong Kong mantiene
formalmente un régimen diferenciado respecto a la China continental bajo el
principio de “un país, dos sistemas”, la libertad religiosa plena no está
garantizada.
El margen de acción de las comunidades religiosas ha disminuido
considerablemente, especialmente desde la promulgación de Ley de Seguridad
Nacional en 2020.
Tal
y como ha denunciado en varias ocasiones el observatorio de derechos en el
país, Hong Kong Watch, en los últimos años ha aumentado la
vigilancia sobre actividades consideradas “políticamente sensibles” y ha
llevado a una mayor autocensura entre líderes religiosos y fieles.
Por Victoria
Cardiel
Fuente: ACI