El
Papa Francisco expresó 10 deseos sobre temas que le son queridos y cercanos, en
su mensaje por Navidad, antes de la bendición Urbi et Orbi (para la ciudad
de Roma y el mundo) en el Vaticano y ante miles de fieles presentes, uno de los
cuales se refiere a cuatro países de Latinoamérica.
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| Crédito: ACI Prensa/EWTN |
En su mensaje, que
leyó desde la logia (balcón) de la Basílica de San Pedro, bajo el sol romano,
el Santo Padre compartió 10 deseos para todos en este Jubileo iniciado ayer con
la apertura de la Puerta Santa.
1. Dios perdona todo: Dejémonos perdonar por Él
“Hermanos y hermanas, la puerta del corazón de Dios está siempre
abierta, regresemos a Él. Volvamos al corazón que nos ama y nos perdona.
Dejémonos perdonar por Él, dejémonos reconciliar con Él. Dios perdona siempre,
Dios perdona todo, dejémonos perdonar por Él”, exhortó el Santo Padre.
“Este es el significado de la Puerta Santa del Jubileo, que ayer
por la noche abrí aquí en San Pedro: representa a Jesús, Puerta de salvación
abierta a todos. Jesús es la Puerta que el Padre misericordioso ha abierto en
medio del mundo, en medio de la historia, para que todos podamos volver a Él”,
agregó.
“Hermanos y hermanas, no tengan miedo. La Puerta está abierta,
abierta de par en par. No es necesario tocar”, sólo hace falta cruzar, exhortó
el Papa Francisco.
2. El Papa
Francisco anima a ser peregrinos de la esperanza
“En esta Navidad, inicio del Año jubilar, invito a todas las
personas, a todos los pueblos y naciones a armarse de valor para cruzar la
Puerta, a hacerse peregrinos de esperanza, a silenciar las armas, ¡hacer
silenciar las armas! y superar las divisiones”, instó el Papa.
3. “Que callen
las armas en la martirizada Ucrania”
Sobre este tema, al que se ha referido muchas veces siempre
alentando el cese al fuego y la paz, el Papa Francisco hizo votos para “que se
tenga la audacia de abrir la puerta a las negociaciones y a los gestos de
diálogo y de encuentro, para llegar a una paz justa y duradera”.
4. Papa Francisco: “Que callen las armas en Oriente Medio”
Respecto a este deseo, al que se ha referido en innumerables
ocasiones, especialmente al concluir el rezo del Ángelus los domingos, el Papa
Francisco dijo: “Con los ojos fijos en la cuna de Belén, dirijo mi pensamiento
a las comunidades cristianas de Palestina e Israel, en particular a la querida
comunidad de Gaza, donde la situación humanitaria es gravísima. Que cese el
fuego, que se liberen los rehenes y se ayude a la población extenuada por el
hambre y la guerra. También soy cercano a la comunidad cristiana del Líbano,
sobre todo del sur, y a la de Siria, en este momento tan delicado”.
“Que se abran las puertas del diálogo y de la paz en toda la
región, lacerada por el conflicto. Y quiero recordar aquí también al pueblo
libio, animándolo a buscar soluciones que permitan la reconciliación nacional”,
alentó.
5. Un deseo para Haití, Venezuela, Colombia y Nicaragua
“Que el Niño Jesús inspire a las autoridades políticas y a todas
las personas de buena voluntad del continente americano, con el fin de
encontrar lo antes posible soluciones eficaces en la verdad y la justicia, para
promover la armonía social, en particular pienso en Haití, Venezuela, Colombia
y Nicaragua, y se trabaje, especialmente durante este Año jubilar, para
edificar el bien común y redescubrir la dignidad de cada persona, superando las
divisiones políticas”.
6. La esperanza
para África en el corazón del Santo Padre
“Que el nacimiento del Salvador traiga un tiempo de esperanza a
las familias de miles de niños que están muriendo a causa de la epidemia de
sarampión en la República Democrática del Congo, así como a las poblaciones del
oriente de ese país y a las de Burkina Faso, de Malí, de Níger y de
Mozambique”, in “La crisis humanitaria que las golpea está causada
principalmente por conflictos armados y por la plaga del terrorismo y se agrava
por los efectos devastadores del cambio climático, que provoca la pérdida de
vidas humanas y el desplazamiento de millones de personas. Pienso también en
las poblaciones de los países del Cuerno de África para los que imploro los
dones de la paz, la concordia y la fraternidad”.
7. Ayuda
humanitaria para Sudán
El
Papa Francisco también expresó su anhelo de “que el Hijo del Altísimo sostenga
el compromiso de la comunidad internacional para favorecer el acceso de la
población civil de Sudán a las ayudas humanitarias y poner en marcha nuevas
negociaciones con el propósito de un alto el fuego”.
8. Consuelo para
Myanmar en Asia
“Que
el anuncio de la Navidad traiga consuelo a los habitantes de Myanmar, que, a
causa de los continuos enfrentamientos armados, padecen grandes sufrimientos y
son obligados a huir de sus casas”, rogó el Papa.
9. Papa Francisco:
Que se ponga fin a la división en Chipre
“Que
el Jubileo sea ocasión para derribar todos los muros de separación: los
ideológicos, que tantas veces marcan la vida política, y los materiales, como
la división que afecta desde hace ya cincuenta años a la isla de Chipre y que
ha lacerado el tejido humano y social. Hago votos para que se pueda alcanzar
una solución compartida, que ponga fin a la división respetando plenamente los
derechos y la dignidad de todas las comunidades chipriotas”, dijo el Santo
Padre.
10. Que cada uno
perdone las ofensas recibidas
Tras
resaltar que Jesús espera a todos: los más frágiles, los niños que sufren la
guerra y el hambre, los ancianos, los desempleados, los presos o los muchos que
son perseguidos a causa de su fe, el Papa Francisco manifestó su anhelo de que
“el Jubileo sea la ocasión para perdonar las deudas, especialmente aquellas que
gravan sobre los países más pobres”.
“Cada
uno de nosotros está llamado a perdonar las ofensas recibidas, porque el Hijo
de Dios, que nació en la fría oscuridad de la noche, perdona todas nuestras
ofensas. Él ha venido a curarnos y perdonarnos”, subrayó el Pontífice.
Por Walter
Sánchez Silva
Fuente: ACI
