¿Imperfecciones?
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Como tantas
veces me sucede, ayer, en vísperas, me despisté por un instante y, aunque mis
labios seguían cantando, mi mente divagaba por no sé dónde.
Estos despistes
son tan humanos… Lo que pasa es que cuando nos sucede en el trabajo o en el
estudio, uno vuelve hacia atrás y recupera la concentración por donde se había
quedado. En cambio, en el coro, como estamos rezando todas juntas, no me queda
más remedio que continuar adelante al ritmo de todas.
A veces me da
rabia, porque pienso en esa Palabra del Señor que me estoy perdiendo, o me
enfado conmigo misma por despistarme en lo más importante… Sin embargo, ayer el
Señor me regaló una Palabra que me llenó de paz ante mis imperfecciones.
De pronto, me
vi a mí misma diciéndole al Señor: “Cantar es devolverte en alabanza el don que
Tú mismo me has dado”. Es decir, no se trata de perfeccionismos, ni tampoco de
buscarse a uno mismo, sino que, más bien, se trata de alabar al Señor con lo
que Él mismo me ha dado.
Cada vocación
trae consigo unas determinadas acciones: el médico sana, el docente se dedica a
formar y enseñar, el padre procura hacer crecer y madurar, el que tiene el don
de escribir transmite ideas atractivas de forma ordenada, el que sabe dibujar
plasma en imágenes el reflejo de lo que lleva dentro…
A todos el
Señor nos ha dado unos determinados dones para poder llevar a cabo la vocación
que nos encomienda. Y nuestro descanso está, no en alcanzar el grado máximo de
perfección, sino más bien en que “la práctica” de esos dones sea una alabanza
al mismo Señor que nos los dio.
¡Qué diferente
se vive la vida! Es el giro del amor, que da sentido hasta a las cosas más
pequeñas, y que nos eleva la mirada, haciéndonos reconocer de dónde nos viene
tanta gracia.
El don más
grande que hemos recibido es la salvación realizada por Cristo. Y ahora está en
nuestra libertad elegir acogerla y vivir de ella.
Hoy el reto del
amor es devolver una alabanza al Señor practicando el don que Él mismo te ha
dado.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
30 julio 2024
Fuente: Dominicas de Lerma
