Sin distancia
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor.
Que pases un feliz día.
Los días que me toca atender al torno, llevo un
teléfono inalámbrico que está conectado al timbre. Sin embargo, como el
monasterio es tan grande y los muros tan anchos, hay zonas en que la señal no
llega.
Una de esas “zonas negras” es precisamente la
sala donde ensayo con el órgano. Para que el teléfono funcione tengo que
dejarlo junto a la puerta y, si alguien llama, antes de contestar tengo que
salirme hasta el claustro, a cielo abierto, para que me oigan sin
interferencias.
Hace un par de días vinieron los técnicos. No
sé qué tocaron por ahí arriba, ¡¡pero ahora mi telefonillo coge la señal
incluso junto al órgano!! ¡¡Puedo contestar sin tener que salir en estampida!!
La señal se ha hecho más fuerte, y, aunque los
muros siguen estando ahí, ya no la detienen.
¡Y esto es lo que desea el Señor! Que nuestra
comunión crezca tanto que mantenga conectado nuestro corazón, ya sea en el
cielo abierto de los buenos momentos o en la habitación más profunda de nuestro
corazón. Su sueño es que la señal de Su amor llegue sin interferencias, estar
unidos “en las duras y en las maduras”.
La Cuaresma es precisamente ese tiempo “de
reparaciones”, de ponernos en manos del Técnico para que ajuste lo que sea
necesario, extienda cables, haga conexiones… No importa el grosor de los muros,
¡¡¡Él sabe bien hacer el milagro!!! Al fin y al cabo, Él es quien más desea
esta comunión profunda:
“Entonces clamarás al Señor y te responderá;
pedirás ayuda y te dirá: «Aquí estoy»” (Is 58, 9).
Hoy el reto del amor es encontrar tus “zonas
sin conexión”. ¿A qué habitaciones de tu corazón no les llega la señal?
Coméntaselo a este Técnico y dale permiso para cambiar lo que quiera. Créeme,
¡su señal tiene poder para atravesar cualquier muro! ¡Es cuestión de conectar
bien los cables!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
22 febrero 2024
Fuente:
Dominicas de Lerma
