Acudirá al Pabellón de la Santa Sede en la Exposición Internacional de Arte, visitará una cárcel de mujeres y mantendrá un encuentro con la comunidad eclesial del Patriarcado
El próximo 28 de abril, Francisco se convertirá en el cuarto Papa que visite la ciudad de Venecia. Antes lo hicieron Pablo VI en el año 1972, San Juan Pablo II en 1985 y Benedicto XVI en 2011. El viaje tendrá lugar tres días después de la fiesta del patrón San Marcos.
¿Qué visitará el Papa?
Por
el momento, tanto el Dicasterio
para la Cultura y la Educación como el Patriarcado de
Venecia, han anunciado 3 grandes eventos del Santo Padre. Sabemos que el Papa
Francisco hará una parada en el Pabellón
de la Santa Sede en la 60ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal y
que también acudirá a la prisión
de mujeres de Giudecca.
Por
último, según el comunicado, Francisco tendrá una audiencia
con la comunidad eclesial del Patriarcado. Los
detalles concretos y el itinerario completo lo conoceremos próximamente.
¿Qué es la Bienal de Venecia?
La Bienal de Venecia es una de las exposiciones
más importantes del mundo, encargada de difundir y
promover el arte contemporáneo. Incluye todas las disciplinas artísticas: desde
el cine hasta la arquitectura. Se fundó en 1895 y en en ella participan más de
90 países.
La primera
participación de España en la Bienal de Arte se llevó a cabo en 1954, con
obra del escultor Miguel Ortiz Berrocal. desde entonces, han sido numerosos
artistas y comisarios los elegidos para representar al país en la Bienal:
Antoni Tapiès, Carmen Calvo, Dora García, Joan Brossa, Miquel Barceló, etc.
El Papa comprometido con el arte
Francisco ha demostrado durante su mandato tener un compromiso con el arte y el papel que éste juega en la sociedad. Tanto es así que este mismo verano, en la Capilla Sixtina, el Santo Padre se reunió con 200 artistas de los 5 continentes con ocasión 50 aniversario de la inauguración de la Colección de Arte Moderno y Contemporáneo de los Museos Vaticanos.
En ese encuentro, el Papa subrayó la “amistad natural”, “porque el artista se
toma en serio la profundidad inagotable de la existencia, la vida y el mundo,
incluso en sus contradicciones y lados trágicos”.
Fuente:
Ecclesia
