En el principio era el caos
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al
Señor. Que pases un feliz día.
El primer día de ejercicios espirituales,
siempre me gusta ordenar un poco mi celda, para así dejarla a punto y disfrutar
despreocupada de estos días consecutivos.
Esta vez, mi celda estaba hecha un caos, pero
me ha servido de mucho porque el Señor me regaló entender que precisamente esto
son los ejercicios espirituales.
Partimos del caos, nuestra vida es un continuo
"recomenzar". Lo cual nos muestra la necesidad de que el Señor
derrame Su poder sobre nosotros.
Cuando tenemos la habitación desordenada, las
cosas nos agobian, porque están ahí en medio recordándonos nuestro desorden. Y
ya no te cuento si tienes que ir trasladando de la mesa a la cama, de la cama a
la mesa, para poder estudiar o para irte a dormir... y cuando la tenemos así,
no queremos que nadie la vea, porque nos resulta incómodo.
Pero esto mismo lo vivimos muchas veces en
nuestro interior. Cuando nos sentimos agobiados por lo nuestro, dejamos de ver
a los demás. Es como ese agobio de los objetos desordenados en la habitación. Y
ese mismo agobio nos provoca que no haya espacio para los demás.
Pero lo genial es que así comenzó nuestro
Creador a dar forma a todo: del caos dio forma al universo, fue separando aguas
de aguas, luz de tiniebla, puso límites al mar e hizo brotar la vida sobre la
tierra... y después de cada día "vio que todo era bueno".
Sí, es Él quien tiene el poder para recolocar
todo en nuestro interior. Para volver a ordenar nuestra escala de valores, para
recordarnos lo que somos y hacernos experimentar en nuestro corazón que Él nos ha
hecho muy bien.
Y qué curioso, porque el orden produce espacio.
Cuando la habitación está ordenada, todo es amplitud y espacio, hay lugar para
los demás, y se esfuman los agobios que nos restan de ese tiempo de nuestra
vida que en realidad pertenece al Señor y a los demás.
Hoy el reto del amor es volver a poner orden en
tu vida. Deja tus agobios y todo lo que te pesa a Sus pies, y pídele que Él
vuelva a colocar cada cosa en su lugar. Siempre es una buena ocasión para
recomenzar.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
01 junio 2023
Fuente:
Dominicas de Lerma
