Más que moda, es una demostración de fe y devoción en el día más importante en la vida de muchas mujeres
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Instagram / @geedjon_fotoarte |
El matrimonio católico tiene que tener elementos que recuerden la
fe. Y Leila Morais da Silveira, supervisora de ventas, se lo tomó muy en
serio. Desde que planeó su «gran día», ya sabía que Nuestra Señora
literalmente tendría que ser parte de la ceremonia.
Cuando fue a definir el modelo del vestido que usaría el día de la
boda, Leila encargó a los estilistas un accesorio inusual: ¡un velo
largo con la imagen de Nuestra Señora Aparecida!
Para ella, el velo sería la coronación de un sueño y la marca de
una gran devoción: «Soy muy devota de Nuestra Señora de Aparecida, al
igual que todos los miembros de mi familia. ¡Hemos tenido tantas gracias y
sentir que ella está a nuestro lado es maravilloso!»
«Siempre fue un sueño casarme… Y sé que mi esposo fue un regalo de ella
para mí. Entonces, quise demostrar de alguna manera el
cariño que siento por ella en este momento tan especial de mi vida”, explica
Leila.
Un sueño y un reto
El sueño de la novia supuso todo un reto para los
estilistas. Durante más de 30 años haciendo vestidos de novia, Célia
Martins nunca había bordado la imagen de Nuestra Señora en un velo. Pero
ella y su hija, Cláudia Martins Braga, que tienen un estudio en el sur de
Brasil, estaban dispuestas a hacer realidad el sueño de Leila.
«Nunca lo habíamos hecho antes, así que ni siquiera sabíamos por
dónde empezar. Pero lo primero fue definir el tamaño de la imagen, hacer
el diseño sobre una plantilla para aplicar el bordado sobre el tul del velo»,
explica la estilista.
Fueron 36 horas dedicadas a
la planificación y confección del velo. Y el resultado no podía ser mejor:
una vez listo, el velo tenía cuatro metros de largo. Destacaba
la imagen de Nuestra Señora Aparecida con su altura de 1,80 m y detalles en
hilos de seda, flores y mucha pedrería en la corona. Todo está hecho a
mano al milímetro.
Resultado
sorprendente
Un trabajo que sorprendió hasta a la propia novia. «Cuando el
velo estuvo listo, lloré de emoción. Hicieron todo aún más perfecto con el
cariño que vemos en este trabajo, sin mencionar el cuidado [que pusieron en
él]. Fue pura emoción”, recuerda Leila.
Mayor emoción fue cuando la novia entró en la iglesia, escoltada
por Nuestra Señora en su velo y en el rosario que traía en sus manos. «¡Mi
familia estaba asombrada, nunca habían visto algo tan hermoso! Todos los invitados
vinieron a abrazarme y a decir que sentían a la Virgen en cada rincón y eso me
conmovió mucho, porque eso era exactamente lo que yo quería», recuerda
Leila.
El
éxito del velo con la imagen de Nuestra Señora
El velo con la imagen de Nuestra Señora no solo fue un éxito entre
los invitados a la boda de Leila. Después de que el atelier publicara
un video en Instagram que mostraba a una modelo con el mismo accesorio,
comenzaron a llegar pedidos de novias que también querían tener la imagen de la
Virgen en el velo. El video ya tiene cerca de medio millón de likes en
la red social.
«En seis meses, ya hicimos por lo menos 15 velos como
este. Hubo solicitudes incluso desde fuera de Brasil. Una novia de
Florida, Estados Unidos, quería un velo con la imagen de Nuestra Señora»,
explica la estilista Cláudia Martins Braga.
Además de Nuestra Señora de Aparecida, el taller
también elaboró un
velo con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.
Finalmente, es una demostración de fe y devoción que supera la barrera de la moda y está conquistando la cabeza y el corazón de las novias de todo el mundo.
Ricardo Sanches
Fuente: Aleteia