La soltería es un estado de preparación y descubrimiento de la propia vocación a la que Dios llama a cada uno de sus hijos
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| Imagen referencial. Crédito: Pixabay / Dominio público |
Con ocasión del día del soltero
que se celebra cada 11 de noviembre, muchos católicos se preguntan si existe
una vocación a la soltería como alternativa a la vocación del matrimonio y el
sacerdocio o vida consagrada. Esto es lo que la Iglesia enseña al respecto.
El día del soltero
Esta festividad fue creada por un
grupo de estudiantes de la Universidad de Nakin en China, quienes escogieron el
11 de noviembre (11/11) debido a que el número uno representa a una persona
sola.
Vocación a la soltería
Todos los seres humanos están
llamados a la vocación universal a la santidad.
La Constitución Dogmática Lumen
Gentium, en su numeral 40, indica que “todos los fieles, de cualquier estado o
condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección
de la caridad [124], y esta santidad suscita un nivel de vida más humano
incluso en la sociedad terrena”.
La Iglesia ha discernido que el
Señor hace este llamado a algunos a través de la vocación del matrimonio y a
otros mediante el sacerdocio o vida consagrada. Por lo tanto, no existe una
vocación a la soltería.
Más bien, la soltería es un
estado de preparación y descubrimiento de la propia vocación a la que Dios
llama a cada uno de sus hijos.
No obstante, la Iglesia tiene en
cuenta a las personas que por situaciones concretas que deben vivir, muchas
veces sin haberlo querido ellas, permanecen solteras.
Sobre estas personas, la Iglesia
Católica recuerda en el numeral 1658 del Catecismo que “se encuentran
particularmente cercanas al corazón de Jesús; y, por ello, merecen afecto y
solicitud diligentes de la Iglesia, particularmente de sus pastores”.
“Muchas de ellas viven sin
familia humana, con frecuencia a causa de condiciones de pobreza. Hay quienes
viven su situación según el espíritu de las bienaventuranzas sirviendo a Dios y
al prójimo de manera ejemplar”, indica el Catecismo.
Por Yhonatan Luque
Fuente: ACI Prensa
