OBISPOS ESPAÑOLES, SOBRE LA LEY TRANS Y DEL ABORTO: «ATENTAN GRAVEMENTE CONTRA LA DIGNIDAD HUMANA»

La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha publicado este lunes 10 de octubre una nota que recoge la postura oficial de la Iglesia sobre el proyecto de Ley Trans y las últimas reformas legislativas emprendidas en España.

Conferencia Episcopal Española. Dominio público
La nota comienza señalando que la Iglesia tiene la misión de "alzar la voz proféticamente cuando la dignidad de las personas se ve amenaza de distintas maneras". 

Los obispos aseguran que "en los últimos meses se han incoado iniciativas legislativas que, lejos de promover el bien de la persona y su dignidad, atentan gravemente contra la misma". Por ello, animan a la reflexión de católicos y no católicos.

Atentado contra la dignidad

En primer lugar, los obispos manifiestan en su escrito el rechazo a la reciente Ley del Aborto, y enumeran una serie de razones: "Promulgar el aborto como un derecho, el atentado a la igualdad que supone permitir el aborto de los discapacitados hasta los cinco meses y medio, la posibilidad de que las chicas de 16 y 17 años puedan abortar sin el consentimiento de sus padres, la obligatoriedad de que los médicos que rechacen realizar abortos tengan que inscribirse en un registro de objetores de conciencia o la eliminación del período de reflexión antes de abortar y de la información sobre alternativas al aborto".

La Conferencia Episcopal también expresa su inquietud por la posible aprobación de la "Ley Trans" que "contiene en su articulado elementos realmente preocupantes de imposición de la teoría queer". En este sentido, la nota recuerda las palabras del Papa Francisco en las que considera la ideología de género como "uno de los mayores atentados de nuestros días contra la dignidad humana y, tal vez, la mayor amenaza existente contra la familia". Los obispos afirman que "dicha ideología de género es el fundamento de esta nueva ley de la transexualidad".

A continuación, enumeran una serie de puntos sobre las medidas legislativas que se están tomando en España. Los obispos advierten de que "son muchos los testimonios de familias, madres, jóvenes y adolescentes que han sufrido las consecuencias que produce la llamada teoría queer o teoría del gender". Y, expresan que es "preocupante la implicación directa de la Administración y de los poderes públicos en la promoción de los postulados de la ideología de género".

"Obligando al personal médico"

La Conferencia Episcopal Española (CEE) señala que "es llamativo que se haya incrementado considerablemente el número de adolescentes que piden cambiar de sexo sin presentar una auténtica disforia de género, sino como manifestación de inestabilidades afectivas propias de esa edad".

Añaden que "la despatologización de la transexualidad se identifica con favorecer una intervención médica, pero sin criterios médicos, sino con criterios subjetivos del paciente. Despatologizar significaría poder solicitar y aplicar tratamiento médico e incluso quirúrgico de forma arbitraria, obligando al personal sanitario a obedecer los deseos de los pacientes".

Los obispos comentan en su nota que "se regula por ley que la transexualidad es fruto de una elección de la identidad de género, evitando que la ciencia, a través de la medicina, estudie y determine el tratamiento más aconsejable. Podemos decir, por tanto, que se niega la posibilidad de tratamiento psicosexual e incluso la necesidad de obtener un diagnóstico de las personas con trastorno de identidad de género, confundiendo el diagnóstico médico con un intento de anulación de la personalidad".

Nunca de carácter irreversible

En ese sentido, la Conferencia Episcopal advierte de los riesgos que conlleva todo esto. "No se puede decir que la reasignación de sexo hormonal y quirúrgico soluciona los problemas que conlleva los trastornos de disforia. Son muchos los testimonios de personas que se han sometido a la reasignación y no han visto solucionado su situación", se dice en el escrito.

Los obispos añaden que "hay que alzar la voz con fuerza y denunciar el uso de tratamientos prematuros e irreversibles aún más cuando no se está seguro de la existencia de una auténtica Disforia de Género. Las actuaciones médicas que se lleven a cabo en los menores, después de una serena reflexión, nunca deben ser de carácter irreversible".

Fuente: ReL