Actualizaciones
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El ordenador me
avisó de que era necesario actualizar. Cada vez que sale esa notificación…
tiemblo.
Mi aparato ya
tiene sus años, aunque el pobrecito todavía se va defendiendo. Eso sí, cada día
más lento, pero en general me lo tomo como una forma de fomentar la virtud de
la paciencia. Digo “en general” porque, cuando se atasca el Word, ahí sí que mi
nivel de cortisol en sangre se dispara a las nubes…
Muerta de miedo
pensando en que cualquier día se quedará pillado en una de estas
actualizaciones, hice click.
“Preparando
Windows. No apague el equipo”.
Ya me he
acostumbrado a que este mensaje ocupe la pantalla casi 10 minutos. Intenté
mantener la calma pero, cuando pasó ampliamente el cuarto de hora… estaba al
borde del patatús.
No sabía si
tocar algún botón, si pedir auxilio… “Espera, ten paciencia”, me decía… Y, de
pronto…
“Actualizando:
1%…”
¡¡No imaginas
el alivio!! ¡No estaba pillado! La barrita azul se iba rellenando poco a poco,
¡prueba infalible de que todo iba bien!
¡Qué difícil es
esperar cuando no se ve ningún cambio! Si creer que el ordenador está
trabajando cuando no hay ningún mensaje que nos vaya mostrando el progreso es
difícil, ¡¡mucho más complicada nos resulta esa confianza respecto al Señor!!
Hay momentos en
que sentimos que nuestro interior se transforma, o que llega la luz de Cristo a
zonas escondidas del alma… ¡¡y es una gozada ver que Él trabaja tu corazón!!
Pero, en otros
momentos… sientes que no cambias en nada, y aparece la tentación de que no
tienes remedio, que serás siempre igual… ¡Hey, pero, espera! Tenemos una
promesa muy bella del Señor: “Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo” (Jn
5, 17).
¡¡Es algo
precioso!! Por mucho que sientas, querido ordenador, que tu sistema “se ha
quedado atascado”, ¡Jesús sigue trabajando! ¡Independientemente de lo que veas
en tu pantalla!
Es cuestión de
darle tiempo, de ponerse en sus manos con confianza, ¡¡de no “apagar el
equipo”!! Silenciosamente, Él te está preparando para el siguiente paso, ¡no te
dejará ni te abandonará!
Hoy el reto del
amor es disfrutar sabiendo que eres una obra preciosa del Señor. ¿Imaginas
cuánta ilusión, empeño y pasión pone un artista en su obra? ¡¡Pues eso es lo
que siente Cristo por ti!! Enciende tu esperanza, ¡porque el Señor sigue
trabajando cada día! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
22 septiembre
2022
Fuente: Dominicas de Lerma
