Técnica campanera
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Como tornera (encargada
de la puerta del monasterio) muchas veces tengo que buscar a alguna hermana
para avisarla, por ejemplo, de que ha llegado su visita. Para ello, junto al
torno, tengo una enorme campana, que suena por todo el convento.
El problema es
que cada hermana tiene un toque diferente, cual código morse, y, en mi caso,
muchas veces no está claro si busco a una hermana, a otra… o estoy tocando a
fuego.
Sor Teresita,
una de nuestras mayores, al verme tocar el otro día, se me acercó y me
compartió su truco:
-No tienes que
tocar debajo de la campana, ¡así es muy difícil! Coge la cuerda y aléjate todo
lo que puedas, ¡ya verás!
Así lo hice y
descubrí que, al poner la cuerda tensa… ¡puedo controlar mejor el badajo! Basta
un pequeño movimiento en la mano, ¡y la campana suena fuerte y nítida!
Cristo quiere
tocar la campana de nuestro corazón, pero algunos tenemos la cuerda relajada,
¡y necesita hacer grandes movimientos para que le entendamos! En cambio, los
santos tienen la cuerda de la campana de su corazón muy tensa hacia Cristo, de
forma que, cualquier movimiento, por pequeño que sea, ¡¡lo notan y lo proclaman
a voces!! ¡¡Descubren Sus huellas incluso en las cosas más pequeñas!!
Lo que hace que
la cuerda de nuestra campana se tense es precisamente el amor. Cuando conoces a
alguien, cuando le amas, eres capaz de percibir cualquier movimiento de su
corazón: si esta preocupado, si está emocionado… Aunque no diga nada, ¡lo
notas, porque le quieres!
Esto es lo que
deseamos que nos suceda respecto al Señor… y es exactamente lo que Cristo
experimenta hacia nosotros. Te ama tanto, que todo lo que sucede en tu alma,
por mínimo que sea… ¡lo siente! Es impresionante caer en la cuenta de que si te
preocupas, si te tensas, si algo te quita la paz, ¡¡Él lo nota!! Y no solo eso:
abre sus brazos para acogerte, deseando que vuelvas a vivir serenamente,
¡disfrutando de cada instante!
Hoy el reto del
amor es… ¡¡¡tensar la cuerda!!! Te invito a que, en tu rato de oración,
disfrutes sabiendo que Cristo está pendiente de ti, ¡lo que te sucede no le
resulta indiferente! Siente su cariño y pídele un oído atento para poder
descubrir las invitaciones que te haga a lo largo de la jornada, para escuchar
las necesidades de los que te rodean… ¡para ser instrumento de su amor! ¡Feliz
día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
27 julio 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma
