El Papa dirigió sus palabras a los participantes en la Quinta Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil, que comenzó el pasado domingo en Durban (Sudáfrica) y se prolongará hasta el próximo viernes
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Un niño trabajando en una fábrica de ladrillos en Afganistán |
Francisco envía
un mensaje para la 5ª Conferencia Mundial que se celebra en Durban (Sudáfrica)
sobre la eliminación de la explotación laboral de niños y adolescentes:
combatamos el fenómeno "de manera decidida, conjunta y contundente"
para devolver a los pequeños la vida a la que tienen derecho.
La pobreza es
la madre de todas las explotaciones. La miseria que acompaña a la ausencia de
protección de los derechos elementales es el abismo que engulle a millones de personas
cada año, empezando por los que no pueden defenderse, niñas y niños, y que se
encuentran "arando los campos, trabajando en las minas, recorriendo
grandes distancias para sacar agua y realizando trabajos que les impiden
asistir a la escuela, por no hablar del delito de prostitución infantil".
Es el mismo Papa quien, en un mensaje a la Organización Mundial del Trabajo
(OIT), enumera los dramáticos estragos que suponen, escribe, "millones de
niñas y niños" condenados "a una vida de empobrecimiento económico y
cultural".
Erradicar las
causas
El Papa dirigió
sus palabras a los participantes en la Quinta Conferencia
Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil, que comenzó el pasado
domingo en Durban (Sudáfrica) y se prolongará hasta el próximo viernes. La
lectura del mensaje a la audiencia la hizo ayer el nuncio apostólico en el
país, el arzobispo Peter Bryan Wells, quien dio voz a la preocupación de
Francisco por una "tragedia" agravada en los últimos años, escribió,
"por el impacto de la crisis sanitaria mundial y la extensión de la
pobreza extrema en muchas partes de nuestro mundo". Por esas
"demasiadas pequeñas manos" obligadas a hacer lo que ningún niño
debería hacer, el Papa pide a los "organismos internacionales y nacionales
competentes" un "mayor compromiso" para desentrañar "las
causas estructurales de la pobreza mundial y la escandalosa desigualdad que
sigue existiendo entre los miembros de la familia humana".
"De manera
decidida"
A partir de la
explotación laboral, que no pocas veces lleva a las peores formas de abuso de
otro tipo, hay millones, dice, de niños privados de "la alegría de su
juventud y de la dignidad que Dios les ha dado". Por lo tanto, insiste
enérgicamente, la Conferencia de la OIT tiene la tarea de difundir "una
mayor conciencia" sobre el tema para "encontrar formas apropiadas y
eficaces de proteger la dignidad y los derechos de los niños, especialmente
mediante la promoción de sistemas de protección social y el acceso a la
educación para todos". La Santa Sede y la Iglesia en su conjunto, recuerda
Francisco, trabajan también para combatir el fenómeno "de manera decidida,
conjunta y decisiva" ya que, repite, la "medida" con la que se
respeta la "dignidad humana innata" y los derechos fundamentales de
los más pequeños "expresa qué tipo de adultos somos y queremos ser, y qué
tipo de sociedad queremos construir".
Alessandro De
Carolis - Ciudad del Vaticano
Vatican News