Todo el trabajo de las hermandades no se concreta solamente en la Semana Santa, sino que también existe una labor celebrativa y de acompañamiento durante todo el año
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Juan José Bocabajo es un sacerdote de la diócesis de
Zamora que acompaña a los cofrades todo el año en la
vivencia de su fe. Miles de cofrades preparan cada año la
Semana Santa y, desde que acaban una, empiezan a organizar
la del año siguiente.
Detrás de cada procesión hay un gran trabajo de
múltiples partes encargadas de dar contenido a los días más grandes de la fe
cristiana. Y aunque el culmen es la Resurrección, “para resucitar primero hay que vivir y después morir”, como dice el mismo sacerdote, capellán de la Real
Cofradía de Nuestra Madre de las Angustias, en la diócesis de Zamora.
Sin embargo, todo el trabajo de las hermandades y de
las cofradías no se concreta solamente en la Semana Santa, con toda su
vistosidad en las calles, sino que también existe una labor celebrativa y de
acompañamiento durante todo el año. Los
capellanes de las cofradías ayudan a esta vivencia de la fe y el sacerdote
suele formar parte de la parroquia en la que se asienta la Cofradía o Hermandad
y es el “asesor espiritual” de la asociación de fieles.
Pero, ¿cómo es el trabajo de organización en una
cofradía?: “Una Hermandad o una Cofradía es
una gran familia en la que trabajamos de modo conjunto. Eso no significa igualdad de opiniones y de
criterios, pero sí buscar el consenso y la
sinodalidad, que es lo que se le pide a la Iglesia. Esta red también forma parte de una red humana más
personal, más intima, más espiritual”.
Como sacerdote, Juan José colabora en varios modos:
“En las cofradías hay gente con una fe auténtica y profunda que quiere hacer
las cosas bien. Cuando uno ingresa como hermano en una
cofradía, unas veces se ingresa porque le han apuntado de pequeño, otras porque
se ha apuntado con unos amigos, como fue mi caso. Y en mi cofradía, la Real Cofradía de Nuestra
Madre de las Angustias, donde he crecido, se han ido ampliando más lazos, con
más personas, cuando el obispo me nombra capellán y
empiezo a trabajar con la Junta Directiva”.
Miembro de la cofradía y capellán de la misma, ¿qué
significa para Juan José este doble cargo? Para el sacerdote es sobre todo “sumar, seguir
evangelizando, ser capellán de una cofradía es sumar lazos a la gran red que es
la vida humana”.
“La Madre de las Angustias es la imagen que me ha acompañado
desde pequeño en mis vivencias, en mis mejores recuerdos y a la que me
encomiendo cada día. Siempre al acostarme
tengo para ella la última mirada del día, pidiéndole perdón a su Hijo por las
faltas que como sacerdote y como capellán haya podido cometer”, cuenta Juan José.
El sacerdote vivió además un momento especial con la
Virgen de las Angustias: “Cuando hace un año fui ordenado sacerdote, quise estar en los últimos momentos antes de la
ordenación en mi parroquia con la Virgen para rezarle y encomendarle mi
ministerio”.
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