Se trata de familias vinculadas a comunidades y asociaciones católicas de voluntariado y asistencia
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| El Vía Crucis 2021en la plaza de San Pedro (Vatican Media) |
Así lo anunció
el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, quien
explicó que, según el tema elegido, siempre serán las familias las que lleven
la cruz en las doce estaciones.
Con motivo del
año dedicado a la familia con el que la Iglesia celebra los cinco años de la
exhortación apostólica Amoris Laetitia, el Papa Francisco ha decidido confiar
la elaboración de los textos de las meditaciones y oraciones del Vía Crucis del
Viernes Santo a una serie de familias.
Así lo informó
el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, quien explicó
que estas familias están vinculadas a comunidades y asociaciones católicas de
voluntariado y asistencia. En base el tema elegido, siempre serán las familias
las que lleven la cruz entre una estación y otra.
Como se anunció
en marzo, el Vía Crucis volverá a desarrollarse en el Coliseo el 15 de abril,
después de haberse celebrado en la Plaza de San Pedro durante dos años debido a
la emergencia por el coronavirus.
En 2021, las
meditaciones de los niños scout
En 2021, las
meditaciones fueron realizadas por niños pertenecientes al Grupo Scout Agesci
"Foligno I" (Umbría) y de la parroquia romana "Santi Martiri di
Uganda". Los niños habían relatado los "pequeños grandes
sufrimientos" que acompañan su vida cotidiana: desde el miedo a la
oscuridad hasta el del abandono, la experiencia de sus propias limitaciones,
las burlas en la escuela, las peleas con sus padres, hasta el miedo infundido
por la pandemia del Covid.
Reflexiones de
los presos en 2020
En el año 2020,
año de la emergencia sanitaria, los reclusos de la cárcel Due Palazzi de Padua
escribieron las meditaciones para el Vía Crucis 2020. Sus reflexiones
incluyeron el dolor de una familia que había perdido a un ser querido por
homicidio o la hija de un hombre condenado a cadena perpetua; el sufrimiento de
la madre de un preso y la esperanza de un sacerdote acusado y finalmente
absuelto por los tribunales después de ocho años de juicio ordinario; la
responsabilidad de un educador de la prisión y de un magistrado de la libertad
condicional; el trabajo de un catequista, de un fraile voluntario y de un
policía de la prisión. Tantas situaciones de la vida para conformar un Vía
Crucis que se ha convertido en Vía Lucis.
Vatican News
