¿Si hubieras estado allí?
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Cada año,
cuando llega este tiempo, durante algún rato de oración me encanta echar la
imaginación a volar y sumergirme en aquella primera Navidad.
Mi imaginación
no es muy boyante, pero sí me viene con facilidad la imagen de aquella noche,
una noche que se siente cerrada y, sin embargo, en el corazón hay como un lugar
que atrae, donde se ve Luz, donde se percibe un calor especial.
De pronto me
veo como si yo también fuera uno de aquellos pastorcillos que se han puesto en
camino tras el anuncio del ángel. Y juntos corremos hacia aquel lugar, como
sabiendo dónde es. Y al llegar allí y contemplarles, siempre me surge la misma
idea: “¿Qué les diría a María y a José al encontrarlos con el Niño?”.
Y tú, ¿qué les
dirías?
La verdad es
que siempre me surge la misma pregunta, y siempre brota de mí la misma
respuesta: “¿Puedo quedarme con vosotros?”.
Y cómo me
impresiona, porque en este punto el Señor me muestra que es un regalo para
nosotros no haber nacido en la misma época que Jesús. Sí, habríamos sido unos
privilegiados, quizá le habríamos conocido cara a cara, nos habríamos cruzado
con Él y hasta podríamos haber sido de los pastores elegidos para ir aquella
noche a adorarle. Sin embargo, mi pregunta habría estado fuera de lugar, porque
supondría salir de mi realidad, salir de lo que me correspondería vivir para
estar con ellos. Lo más seguro es que no podría haberme quedado allí…
Pero
precisamente por eso somos tan bendecidos ahora. Pues ahora son ellos los que
nos dicen “¿Me puedo quedar contigo?”. Ya no tenemos que salir de nuestra
realidad para vivir con ellos, sino que es más bien al revés, son ellos los que
vienen a nuestra realidad para hacerla Su hogar, para darle Vida, para hacer
familia con nosotros.
Cristo es el
verdadero regalo de la Vida, Él viene para quedarse conmigo, para que todo lo
mío quede redimido con su Salvación, para que cada instante del día quede
tocado por Su presencia. Ya nada de lo nuestro queda al margen de Ellos.
Hoy el reto del
amor es dejar a Jesús, José y María entrar en tu realidad. Y en aquella
Navidad, mira a dónde fueron a parar… ¡una gruta con olor a establo! Ellos no
quieren nada más que un corazón abierto para acogerles, que ya se encargan
Ellos de llenarlo de Vida, Luz y Calor.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
30 Diciembre
2021
Fuente:
Dominicas de Lerma