El próximo 28 de junio, en la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, el Vaticano realiza una colecta extraordinaria para sostener las obras de caridad del Papa
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| Foto: CNS/ Vatican Media |
La Iglesia
católica celebrará el próximo 28 de junio otro año más el Óbolo de San
Pedro. Es una colecta en torno a la solemnidad de los santos Pedro y Pablo
que permite colaborar económicamente con las obras de caridad del Papa.
Según la propia
Santa Sede, se trata de una ofrenda «que puede ser de pequeña entidad,
pero que posee un gran valor simbólico», pues «manifiesta el sentido de
pertenencia a la Iglesia y de amor y confianza en el Santo Padre». Esta
aportación es además «un signo concreto de comunión» con el Papa como sucesor
de Pedro.
Sostener las
obras de caridad de la Iglesia
La colecta
busca, por un lado «sostener la misión del Santo Padre que se extiende al mundo
entero con el anuncio del Evangelio, la promoción del desarrollo humano
integral, la educación, la paz y la fraternidad entre los pueblos». Y, por
el otro, «sostener las numerosas obras caritativas en favor de las personas,
las familias en dificultad y las poblaciones afectadas por calamidades
naturales y guerras, o que necesitan asistencia o ayuda al desarrollo».
Este es un
fondo que en los últimos años presentaba una situación de déficit: «Los gastos
han superado los ingresos», confesó el curso pasado el prefecto de la Secretaría de Asuntos
Económicos de la Santa Sede, el español Maximino Caballero. «Somos
conscientes de que este desequilibrio no puede continuar indefinidamente», pero
también es necesario subrayar que «la misión no puede estar condicionada
únicamente por los recursos disponibles en un momento dado».
Orígenes
centenarios
Históricamente, esta
campaña se remonta al siglo VII, cuando los anglosajones comenzaron a
realizar contribuciones periódicas al Papa. Con el paso de los siglos, la
práctica se extendió por Europa y, tras la desaparición de los Estados
Pontificios en el siglo XIX, volvió a cobrar fuerza como una forma de sostener
la actividad de la Santa Sede y su acción caritativa.
En la
actualidad, los fondos recaudados financian tanto el trabajo de la
Curia Romana al servicio de las diócesis de todo el mundo como proyectos de
ayuda humanitaria. Según el informe correspondiente a 2024, las donaciones alcanzaron los 58 millones de euros. Gracias
a esos recursos se pudieron financiar 239 proyectos sociales y asistenciales en
66 países de los cinco continentes, además de destinar 13,3 millones de euros
directamente a ayudar a los más necesitados. Todo aquel que quiera colaborar
puede hacerlo a través del sitio web https://obolodisanpietro.va/.
Rodrigo Moreno Quicios
Fuente: Alfa y Omega
