Al del inicio del 2022, ACI Prensa hace un repaso del año que termina y presenta una lista con los personajes católicos que más resaltaron durante el 2021.
| Dominio público |
La
joven laica italiana Sandra Sabattini se convirtió el 24 de octubre en la
primera novia en ser beatificada por la Iglesia Católica.
Sandra
nació en el seno de una familia profundamente católica el 19 de agosto de 1961,
en Riccione (Italia). Al terminar la escuela ingresó a la universidad para
estudiar medicina y en sus tiempos libres se dedicaba a atender a los enfermos.
Tuvo
una intensa vida de oración con el Rosario diario, la meditación cotidiana de
la Biblia y tenía la costumbre de visitar al Santísimo Sacramento en la primera
hora de cada nuevo año.
A
los 20 años conoció a Guido Rossi, con quien se comprometió en matrimonio.
Ambos compartían muchos ideales, como el sueño de ir a África para servir a los
“últimos de los últimos”. Sin embargo, Sandra falleció el 2 de mayo de 1984 a
los 22 años de edad.
2.
Sor Gloria Cecilia Narvaez
La
religiosa colombiana Gloria Cecilia Narvaez Argori, de 58 años, es uno de los
personajes católicos más recordados del 2021. Esto se debe a que el pasado 9 de
octubre fue liberada luego de haber estado secuestrada cerca de cuatro años por
parte de un grupo de terroristas musulmanes.
La
religiosa de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada fue secuestrada el 7
de febrero de 2017 en Karangasso, en el círculo de Koutiala, en la frontera
entre Malí y Burkina Faso, a manos del Frente de Apoyo para el Islam y los
Musulmanes (SGIM), una rama de Al Qaeda con sede en Malí.
La
monja colombiana había servido en Malí durante 12 años antes de su secuestro.
Su comunidad administra un gran centro de salud en el país, así como un hogar
para unos 30 huérfanos.
3.
Beato José Gregorio Hernández
Una
gran alegría para la Iglesia Católica, especialmente en Venezuela, trajo la
beatificación de su compatriota José Gregorio Hernández Cisneros, conocido como
el “médico de los pobres”. La ceremonia se celebró el 30 de abril de 2021.
El
médico venezolano nació el 26 de octubre de 1864. Estudió medicina en Caracas y
tuvo tanto éxito que el presidente lo envió a estudiar microscopía, histología
normal, patología y fisiología experimental en París.
Gregorio
Hernández fue un médico católico ejemplar y dedicaba dos horas diarias a servir
a los enfermos pobres de su país.
Un
día, mientras cruzaba la calle para comprar medicinas para una anciana muy
pobre, fue atropellado y llevado a un hospital donde un sacerdote pudo
impartirle la Unción de los enfermos antes de morir el 29 de junio de 1919.
4.
Teresita Castillo
Teresita
Castillo de Diego tenía solo 10 años cuando falleció el 7 de marzo de 2021. La
llamaban “la niña misionera” porque ofreció todos sus sufrimientos físicos
“para que muchos niños conozcan a Jesús y vayan al Cielo felices para siempre,
siempre”.
El
documental “Teresita, la
niña misionera" relata las diversas operaciones a las que
fue sometida para eliminar el tumor cerebral que le causaba grandes
dolores, y cómo ella los ofrecía para la evangelización.
Poco
antes de fallecer, el P. Ángel Camino Lamela, Vicario Episcopal de la Vicaría
VIII de la Archidiócesis de Madrid, la visitó en el hospital y la constituyó
misionera de la Iglesia Católica. Luego le llevó el documento que lo acreditaba
y la cruz misionera.
5.
Sor “Aguchita”
La
religiosa peruana María Agustina Rivas López o “Aguchita”, como se le llamaba
de cariño, dio mucho que hablar este 2021 después de que el 22 de mayo el Papa
Francisco aprobó el decreto que reconoce su martirio —y permite su futura
beatificación—, a manos del grupo terrorista Sendero Luminoso en 1990.
La
hermana Aguchita, religiosa de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad
del Buen Pastor, nació el 13 de junio de 1920 en Coracora, en la región de
Ayacucho, en la sierra sur del Perú.
El
27 de septiembre de 1990, cuando tenía 70 años, Aguchita fue asesinada por
difundir un mensaje de paz y justicia, y socorrer a los pobres, a manos del
Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso, una de las más sanguinarias
organizaciones terroristas del siglo XX.
6.
Sor Ann Un Thawng
Sor
Ann Un Thawng es una religiosa que vive en Myanmar y que el domingo 28 de
febrero de 2021 se arrodilló ante las fuerzas del orden, rogó que no
actuaran violentamente y evitó así la masacre de un centenar de personas que
finalmente se refugiaron en su convento.
De
rodillas y con lágrimas en el rostro, la religiosa de las Misioneras de San
Francisco Javier rogó a las fuerzas del orden, que habían rodeado a un grupo de
jóvenes que se manifestaba en contra del golpe de Estado del 1 de febrero, y
les dijo: “En el nombre de Dios, no tomen estas jóvenes vidas, tomen la mía”.
Esto ocurrió en la localidad de Myitkyina, en el norte de Myanmar.
7.
P. Livinus Esomchi
El
P. Livinus Esomchi fue ordenado sacerdote el 2 de abril, en Jueves Santo,
gracias al deseo del Papa Francisco de que le fuera conferido el sacramento del
Orden Sacerdotal en el hospital romano donde recibía el tratamiento para la
leucemia que lo aquejaba.
El
P. Livinus había ingresado diez años antes en la comunidad religiosa de la
Mater Dei, en la ciudad de Owerri (Nigeria). Los médicos le diagnosticaron
leucemia luego de su primera profesión, sin embargo, esto no lo detuvo y en
2019 viajó a Roma donde siguió batallando con la enfermedad.
A
pesar de los esfuerzos, el presbítero nigeriano falleció a los 31 años el
viernes 23 de abril, solo 21 días después de su ordenación.
8.
Daniel Neves
La
historia de este pequeño de 13 años se hizo viral en el 2021 por la fuerza,
ternura y fe que demostró frente a una serie de enfermedades que lo aquejaban.
Él padecía poliquistosis renal, fibrosis hepática y problemas de bazo, males
que le hicieron pasar casi toda su vida en el hospital.
El
niño conmovió a miles porque se conoció que pintaba cuadros de los santos y de
la Virgen para pagar su tratamiento médico. Falleció el 18 de mayo, luego de
permanecer hospitalizado por casi dos semanas por COVID-19.
9.
Papa Francisco
Este
2021 fue muy especial para el Papa Francisco, ya que del 5 al 8 de marzo
realizó un histórico viaje apostólico a Irak, uno de cuyos objetivos fue
profundizar en el diálogo entre cristianos y musulmanes, en un país donde las
minorías religiosas han sufrido durante años violencia y persecución.
Durante
su estancia, el Santo Padre visitó iglesias que fueron destruidas por el Estado
Islámico (ISIS); participó en un encuentro interreligioso en la llanura de Ur,
la tierra de Abraham; fue el primer Papa en celebrar una Misa en rito caldeo; y
rezó y llevó consuelo, esperanza y alegría a comunidades cristianas afectadas
por el terrorismo.