Regalo inesperado
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Estos días está
el Maestro de la Orden en España, visitando distintas Comunidades y asistiendo
a celebraciones con motivo del Jubileo Dominicano.
El Maestro es
el Sucesor de Santo Domingo y lleva a toda la Orden; poder recibirle es un
regalo, pero nosotras… no contábamos con ello, pues el recorrido estaba ya
estructurado y la agenda cerrada.
Sin embargo, la
alegría y la ilusión de todas fue unánime cuando, hace pocos días, nos dijeron
que pararía a visitarnos en su trayecto de Caleruega a León.
En los años que
llevo en el Monasterio, he tenido la oportunidad de conocer al anterior
Maestro, pero en este tiempo (sobre todo este año Jubilar, en que hemos tenido
contacto con muchos hermanos y hermanas) he podido descubrir más la Orden,
profundizar, amarla más si cabe y… realmente esperar esta visita con entusiasmo
desde su significado más profundo.
Cuando llegó,
me impresionó cómo fue saludando a cada hermana: una por una; para todas tenía
una palabra, no éramos monjas de un monasterio, éramos sus hermanas, y a las
mayores las trató con una especial reverencia.
Pese a saber
poco español, lo utilizó en todo momento sin miedo a equivocarse, corazón
universal. A la hora de hacer la fotografía de grupo, se ofreció para sacarla,
¡aunque se supone que era él el protagonista! Miraba lo que le rodeaba, pero
reparaba con especial cariño en aquello realizado por nosotras en el
Monasterio.
El compartir
fue distendido a la vez que nos transmitía sus inquietudes, la situación de la
Orden en el mundo desde un corazón universal.
Fue corta la
visita, pero el Padre Maestro y Fray Miguel Ángel, que le acompañaba, nos
dejaron sabor a Familia.
Construir
familia hace que podamos ser nosotros mismos, que nos sintamos en Casa, y puede
hacerse en casa, pero también en el trabajo, con los compañeros, con la
comunidad… con aquellos que compartes tantas horas al día. Solo es necesario
dejar que el amor entre; dejar que cada uno se sienta amado como es y como está
y pueda descansar siendo él mismo.
Jesús inculcó
esto a los discípulos: vivir desde el amor, construir familia allí donde
estuviesen; los miraban y la gente se decía: “Mirad cómo se aman”, ¡el
distintivo era el Amor! Jesús aportaba esa escucha, confianza, acogida,
comprensión… que el corazón del hombre necesita y que construye familia en Él.
Hoy el reto del
Amor es que hagas familia allí donde tengas que ir, que aportes ese detalle que
marca la diferencia en un puesto de trabajo, en la peluquería donde vas, en la
tienda donde trabajas, en clase… Pregunta al Señor qué puedes aportar desde ese
amor que Cristo te regala por medio de tu alegría, un detalle, un gesto… Que
hoy no seas uno más sino un Hermano que llega.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
15 Octubre 2021
Fuente:
Dominicas de Lerma