El párroco habla de personas que perseguían a la Iglesia y ahora adoran a Cristo Eucaristía
| ReL |
En Legnica, una ciudad de unos 100.000 habitantes en Polonia, se
produjo en 2013 un impresionante milagro
eucarístico con una hostia sangrante y cuyo tejido una vez
analizado correspondía con un corazón humano que había sufrido mucho. El obispo
lo reconoció y Roma tras investigarlo permitió su exposición pública en 2016. Cuatro años después el párroco
confirma el gran número de conversiones que este milagro está provocando.
El padre Andrzej Ziombra, párroco del santuario de San Jacek, ha sido testigo de todo este
proceso y del fenómeno de fe que este milagro eucarístico ha provocado desde
que en la Navidad de 2013 una hostia consagrada cayera al suelo. Una vez
recogida fue colocada en un recipiente con agua para que se consumiera, pero en
vez de eso apareció una mancha roja de una extraña textura, que parecía tejido
humano.
Músculo cardíaco que
estaba sufriendo
Los científicos lo analizaron y llegaron a una sorprendente
conclusión. El tejido era de origen humano e incluso precisaban que era un
tejido que había estado sometido a tensión y sufrimiento. El obispado explicó
que “en la imagen histopatológica, se ha descubierto que los fragmentos de tejido contienen
partes fragmentadas de músculo estriado transversal. (…) El conjunto (…) se
asemeja en gran medida al músculo cardíaco con las alteraciones que aparecen
frecuentemente durante la agonía. Los estudios genéticos indican el origen
humano del tejido".
El caso fue estudiado en Roma por la Congregación para la Doctrina de la Fe, que dio el visto
bueno a la exposición de la hostia sangrante con una guía que contextualizara y
explicara bien este fenómeno.
Pese a todo, la Iglesia realiza un seguimiento de este milagro
eucarístico y examina si tiene frutos espirituales. Por ello, el padre Ziombra
asegura, tal y como recoge el National Catholic Register,
que su tarea “es reunir información
sobre curaciones milagrosas, conversiones o cuestiones relacionadas con las
peregrinaciones, y es ya visible que hay conversiones y curaciones
milagrosas y también un gran movimiento de peregrinación”.
Peregrinaciones llegadas
de todo el mundo
Con toda esta
documentación que se irá presentando a la Santa Sede se realizará en
un futuro una declaración final sobre este gran evento de Legnica.
El párroco asegura estar sorprendido por la cantidad de peregrinos
que han visitado esta ciudad para adorar esta Hostia sangrante. "Gente de
todo el mundo peregrina a Legnica. Para mí ha sido una sorpresa absoluta, porque, por ejemplo, ha
habido peregrinaciones de países lejanos de Asia, o incluso de América del
Norte, de países en los que la gente ha tenido que hacer muchos miles
kilómetros para llegar a este lugar."
“Todo esto también es una señal para mí, una confirmación de que
Dios envió esto a todo el mundo, para que que meditara sobre el milagro
eucarístico en Legnica y preguntara: '¿qué me va a decir Dios a través de esto?’”, asegura el
padre Ziombra.
La conversión de un hombre
que luchó contra la Iglesia
En cuanto a la gran cantidad de conversiones, este sacerdote
asegura que una de las más conmovedoras no ha tenido que venir del otro lado
del mundo sino que se ha producido muy cerca de esta iglesia. Se trata de un vecino
que dijo que había sido "hostil
a la Iglesia toda su vida, e incluso luchó contra ella".
"De una manera extraordinaria e inexplicable se convirtió...
Quiero decir que Dios lo convirtió, que durante unos días no supo lo que le
estaba sucediendo en absoluto. No entendía su estado interior”, explica este religioso.
Este hombre –prosigue el padre Ziombra- “después de 50 años hizo su primera confesión y su y
tomó la comunión. Y de hecho cambió radicalmente su vida, su actitud hacia
Dios y se convirtió en un creyente muy ardiente”.
Más conversiones
repentinas
Este sacerdote ha documentado otra serie de “conversiones repentinas”
similares a las de este hombre gracias a esta Hostia sangrante, y toda
la documentación la pasará al Vaticano, para que la tenga en cuenta en sus
investigaciones.
Por otro lado, él mismo reconoce que su propia vocación sacerdotal
se ha visto totalmente sacudida estos años con este gran evento ocurrido en su
iglesia. Ha sido un impulso para mirar más al cielo y al poder de la
Eucaristía. En Legnica, asegura “se encontró un corazón moribundo en la Hostia
consagrada… Esto sin duda
enfatiza el carácter del sacrificio de Jesús”.
“El hecho que el Señor Jesús haya dado su vida por cada uno de
nosotros, por mí, es decir, que tuvo que ver con su pasión cruel, su
sufrimiento, que a su vez
me llama, como católico, a hacer mi vida un sacrificio, en forma que mi
sacerdocio sea de verdad incorporado a este sacrificio con total dedicación; de
modo que la vida de toda familia católica sea incorporada en este sacrificio”,
concluyó el padre Ziombra.
(Publicado
originariamente en ReL en junio de 2020)
J.Lozano
Fuente: ReL