Cuestión de tiempo
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El otro día
estaba de cocinera. Ya llegaba la hora de la comida, y yo iba de aquí para
allá, dando los remates que me faltaban. De pronto, sobre la encimera, lavados,
brillantes y hermosos, los vi. Los dos tomates que la procuradora me había
traído de la huerta: ¡se me había olvidado añadirlos a la ensalada!
A toda prisa,
puse una tabla sobre el escurridor de la pila, agarré el primer cuchillo que
encontré y los troceé emulando la velocidad de un chef de alta cocina…
Por los pelos,
¡pero lo conseguí!
Puse las
bandejas en el carro… limpié las cocinas… barrí… Y, al cabo de un buen rato,
recordé la tabla de los tomates.
Con estos
calores, las pepitas y el jugo se habían resecado por completo. Y, si
normalmente con ponerla bajo el grifo se limpia, ¡ahora tenía que frotar! ¡¡Y
todo por haberlo dejado en espera!!
Realmente, ¡hay
cosas que es mejor que no “se resequen”! Una circunstancia difícil, un
malentendido, o esa falta de paz en tu corazón, ¡piden que los pongas bajo el
grifo cuanto antes!
Y ese grifo de
Agua Viva es Cristo. Me encanta saber que Él no cierra por vacaciones. E,
incluso en este tiempo, ¡atiende sin cita previa! Simplemente está ahí, siempre
disponible para ti… porque no quiere que nada “se te reseque”. Porque te
quiere.
El mismo que
frenaba las tormentas, te espera cada día, deseando que le dejes entrar en tu
barca. Con Él, el viento guarda silencio y el mar recupera la calma. Pero a
veces nosotros vamos corriendo de un lado a otro, muy ocupados en colocar las
velas, los remos… ¿cómo vamos a parar?
Y, sin embargo,
¡eso es lo que necesitamos! Parar con Cristo para dejar que sea Él quien
recoloque todo, para que nos devuelva la paz… ¡y, a poder ser, antes de que el
problema “se reseque”!
Hoy el reto del
amor es dejar que Cristo aclare tu tabla cuanto antes. Te invito a que hoy,
ante una dificultad, un malentendido, ante cualquier cosa que te quite la paz…
pares con Cristo. No lo dejes para después, ¡aprovecha el ahora! Deja que Él
sane tu corazón y, de Su mano, lleva esa paz a los que viven contigo: una frase
amable, un perdón… Disfruta de este gran privilegio que es saber que Él siempre
está disponible… ¡¡también en vacaciones!! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
Fuente:
Dominicas de Lerma
