Aproximadamente dos tercios del total de la población cristiana de Siria abandonó el país en la última década, desde que comenzó el sangriento conflicto en la primavera de 2011.
| Cruz en templo destruido en la guerra civil de Siria ©Asia News |
La disminución de la
población cristiana resulta evidente en las regiones de mayoría kurda como la región de
Jazira en el noreste, donde el número ha bajado de ciento cincuenta mil a solo
cincuenta y cinco mil. Sin embargo, la disminución también afectaría zonas que
se encuentran bajo el control del gobierno, donde las dificultades económicas,
la falta de recursos y el empobrecimiento general debido a las sanciones y la
pandemia covid-19 han alimentado el éxodo.
Una fuente institucional católica de AsiaNews en la capital, que
pide conservar el anonimato, explica que «no hay estadísticas precisas» sobre
el número de cristianos que han abandonado el país. Sin embargo, continúa, se
puede decir que su presencia «ha disminuido mucho en estos 10 años de guerra». Varios
obispos, párrocos y pastores, aunque de manera informal, «han
notado este descenso especialmente entre los jóvenes» y «si
Europa y Canadá abren las puertas a la inmigración, muchos sirios,
sobre todo cristianos, se irán».
El padre Ibrahim Alsabagh, custodio y sacerdote de la parroquia
latina de Alepo, describió hace poco en una «Carta a los amigos» las
dificultades a las que se enfrenta la población cristiana, en particular los
jóvenes. Para el religioso franciscano de 50 años «son
muchos los problemas que impiden que Siria se recupere» y que favorecen el
continuo éxodo. De cara al futuro, afirma, la «prioridad
de la acción pastoral se orienta a los jóvenes y las parejas» que quieren
casarse, en momentos en los que «casarse es un acto heroico de fe».
En el plano político, sin embargo, comienzan a surgir
iniciativas en las distintas facciones cristianas basadas en la unidad y la
colaboración, la única manera de adquirir un mayor peso económico, social e
institucional. En este sentido, se confirma la decisión de la Assyrian
Democratic Organization (ADO) y del Syriac Union Party (Sup) de iniciar
conversaciones y negociaciones entre las partes con el propósito de «fortalecer
su influencia en el país». Henna Sewime, dirigente del Sup, declaró al sitio
web de noticias kurdo Rudaw que las conversaciones se centran en tres puntos
fundamentales: la unidad de los cristianos, la unidad de Siria y el
reconocimiento de los cristianos en la futura constitución del país.
Fuente: Vatican.news/InfoCatólica